X. A. TABOADA - SANTIAGO
Galicia entra de lleno en la negociación final del nuevo modelo de financiación autonómica, que deberá quedar cerrado antes del 15 de julio. Núñez Feijóo toma la palabra y participa en un doble escenario. Hoy se reúne en Santiago con el vicepresidente tercero del Gobierno y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, y mañana lo hará, en Madrid, con la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado. El titular de la Xunta no sacará ningún nuevo planteamiento de la manga, sino que usará como "guía" la propuesta aprobada por unanimidad en el Parlamento gallego y apelará a Manuel Chaves como "garantía de la solidaridad interterritorial" para que el reparto de los fondos del Estado no perjudique a las autonomías con rentas más bajas.
Fuentes del Ejecutivo gallego avanzaron que en la agenda de Feijóo con Chaves se incluye también el desarrollo del autogobierno o el traspaso de las competencias pendientes, pero que el principal tema de conversación versará sobre la financiación autonómica.
El resultado de las negociaciones entre el Estado y las comunidades sigue igual de incierto que hace un año, cuando se abrió el proceso, porque las posturas de las autonomías difieren bastante entre sí. Cataluña demanda un trato diferente acorde con su Estatuto y con un reparto que además de la población como principal criterio –planteamiento que respaldan Madrid, Valencia o Andalucía– se base también en la aportación tributaria a la caja única, de forma que las comunidades que más recauden por ser también las más ricas, más fondos reciban en consecuencia del Estado.
En lado opuesto figuran comunidades como Galicia, Asturias y Castilla y León, que quieren que se dé más peso en el reparto de los recursos al envejecimiento y a la dispersión poblacional, puesto que prestar así los servicios básicos a los ciudadanos –educación, sanidad o dependencia– en las mismas condiciones que el resto de España requiere mayores dosis de inversión.
Pero lo cierto es a falta de quince días para que expire el plazo dado por el Gobierno para cerrar del modelo de financiación, todavía se desconocen tanto los criterios que decidirán el reparto de los recursos económicos como el montante de los distintos fondos destinados a corregir y compensar las diferencias entre las comunidades autónomas, de forma que a los territorios con menos población y riqueza se garantice unas aportaciones adicionales para nivelar la calidad de los servicios.
La propuesta que Feijóo defenderá ante Manuel Chaves es la aprobada en el Parlamento gallego, que demanda que Galicia mantenga una posición relativa similar a la del sistema vigente, al recibir el 7,1% del total de recursos, y que se garantice la suficiencia financiera dinámica, de modo que la comunidad no pierda posiciones relativas en los próximos años.
Ayer Chaves se reunió con el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, al que garantizó que el número de habitantes será la base fundamental para el reparto de los fondos. La novedad anunciada por el vicepresidente es que se dará un mayor peso a la población escolar, de forma que se incrementen los ingresos en función del número de alumnos, una medida que beneficia a las comunidades más pobladas.