SELINA OTERO - VIGO
El polémico mandilón y el logo de la casita con la bandera gallega de las galescolas impulsadas por la Vicepresidencia del anterior Ejecutivo bipartito tienen los meses contados pero, pese a lo anunciado tras el cambio de Gobierno, su desaparición no se producirá tan rápido como auguraba el programa del PPdeG.
Uno de los principales compromisos del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a su llegada a San Caetano, fue la extinción de las galescolas (denominación que el PP rechazó por "identitaria") para crear una auténtica Red Gallega de Escuelas Infantiles, cuyas competencias pasarán a la Consellería de Educación, junto al resto de etapas formativas. Sin embargo, de momento, sólo ha cambiado el nombre genérico, como se puede observar en la web (www.escolasinfantis.net).
El proceso de traspaso de las galescolas de la cartera de Benestar a Educación se hará esperar. La Xunta ha creado una comisión para que todos los centros infantiles de 0 a 3 años pasen a ser gestionados por el departamento que dirige Xesús Vázquez Abad. Dicha comisión está representada por miembros de las Consellerías de Educación, Traballo e Benestar, Facenda, Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar y de la Federación de Municipios y Provincias, quienes se encargarán durante el próximo curso de supervisar el contenido de estos centros y de marcar los pasos de un "traspaso ordenado". Según fuentes de la Consellería de Educación, este proceso "podrá durar un año".
El Ejecutivo de Alberto Núñez Feijóo tiene claro que la Educación Infantil "es una etapa formativa con su propia identidad y es necesario realizar una única política que cumpla los objetivos de la Ley Orgánica de Educación (LOE), habilitando una red gallega de escuelas infantiles", de modo que los dos ciclos de Infantil (0-3 años y 3-6 años) han de integrarse en un único departamento "con unos principios pedagógicos comunes".
La red de galescolas ideada por el departamento de Anxo Quintana fue duramente criticada en su momento "por una excesiva politización partidista" en una etapa en la que el aprendizaje de los niños se limita a reconocer su cuerpo, andar, distinguir formas y colores y expresar sentimientos de alegría o tristeza; un periodo de experimentación en el que se enseña jugando. "Lo del himno gallego fue un bulo; al menos en nuestra galescola nunca lo hemos cantado. Hablamos gallego, pero introduciendo también nociones de castellano, sin ningún tipo de prejuicio. Los mandilones de los niños son azules con mangas blancas y llevan el logo de la casita en la parte delantera. Las educadoras visten un chándal granate y azul, con el mismo logo. A esa edad, los niños aprenden por pura experimentación", explican varias directoras de galescolas de Val Miñor, Santiago y Oleiros.
¿Qué va a pasar con las galescolas para el próximo curso? El personal de estos centros es consciente de que se convertirán en Escuelas Infantiles, pero, de momento, las galescolas consultadas todavía no han recibido ninguna directriz ni del Consorcio de Benestar ni de la Xunta para transformar su filosofía, cambiar de vestuario, eliminar "la simbología identitaria" o variar el uso de gallego y castellano. Será la comisión de trabajo constituida recientemente la que se encargue del proceso de transformación a lo largo del curso 2009-2010. Este equipo ya tiene sobre la mesa el nuevo Decreto de Educación Infantil (publicado ayer en el DOG), al que tendrá que ajustarse para organizar los contenidos de los dos ciclos. La nueva norma fija que los profesores de infantil usarán en el aula "la lengua materna predominante entre el alumnado, teniendo en cuenta el entorno e intentando que adquieran, de forma oral y escrita, los conocimientos de la otra lengua oficial de Galicia". Además de la cuestión idiomática, los padres podrán decir sí o no a la enseñanza de religión.