X. A. TABOADA - SANTIAGO
¿Sirven las campañas electorales para decidir el sentido del voto? La última encuesta elaborada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) parece dar la razón a quienes sostienen que las campañas sirven precisamente para movilizar a los indecisos, que son los que finalmente dan el triunfo en las urnas. El 74,3% de los gallegos que acudieron a votar el 1 de marzo ya había elegido desde hace tiempo su opción política, pero un 24,2% decidió la orientación de su papeleta durante la celebración de la campaña. Un 10,4% lo hizo durante la primera semana, otro 7,3% durante la segunda y el resto, un 6,5%, tomó la decisión de elegir a uno u otro partido el mismo día de las elecciones.
El sondeo del CIS se realizó durante el mes de marzo, con 3.000 entrevistas, una vez celebrados los comicios autonómicos que dieron la mayoría absoluta al PP. Por ello, el presidente de la Xunta y del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, se sitúa como el líder más valorado por los gallegos, que le otorgan un 5,19 de nota media y le sitúan por delante de sus rivales del 1 de marzo, Emilio Pérez Touriño (4,41) y Anxo Quintana (3,4), que recibieron un suspenso de los ciudadanos y quienes dimitieron al frente de sus formaciones políticas tras los resultados electorales. Además, los líderes estatales José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy tampoco superan el cinco y se quedan por detrás del máximo mandatario gallego, con un 4,54% y un 4,25%, respectivamente.
Con todo, Touriño sigue siendo, tras su paso al frente de la Xunta, el líder político más conocido, ya que dijeron saber quién es el 86,6% de los gallegos; seguido de Quintana, con 84,7%, de manera que también rentabilizó su paso por la Vicepresidencia del bipartito. Por su parte, Feijóo es el más desconocido, del que no saben nada un 22% de los entrevistados.
Al margen de afinidades políticas, una abultada mayoría de los gallegos considera que, independientemente de la persona y el partido, el que asciende al gobierno “siempre busca sus intereses personales”. Con esta afirmación de mostraron “muy de acuerdo” el 22,2% de los encuestados y “de acuerdo” el 44,2%. Sólo un 26,7% discrepa de la afirmación de que los políticos que están en el poder tienen como objetivos prioritarios los personales.
Cuestiones decisivas
La encuesta del CIS desvela algunos aspectos de cómo los gallegos vieron la campaña autonómica. Para tres de cada diez gallegos los problemas de índole económica centraron el debate frente al 4,1% que cree que fue el coche oficial de Touriño, el 3,1% que fueron los insultos y descalificaciones, el 1,8% que versó fundamentalmente en la política lingüística y el 1,7% que concluyó que el despilfarro acaparó la mayor atención de la carrera hacia las urnas.
En cuanto a la situación económica, la mitad considera que es “mala” o “muy mala” en Galicia, aunque un 56,6% entiende que la situación está peor en elresto de España. A la gestión del bipartito, la mitad exacta de los gallegos le da un “regular”, pero son más los que consideran que lo hizo mal que los que la aprueban. En todo caso, se opina que el PSOE tuvo una mejor gestión que el BNG.
En cuanto al gobierno de Zapatero, la valoración de los gallegos no resulta muy halagüeña. Sólo un 25% califica de “favorable” la política que en los últimos cuatros años desarrolló el Gobierno central con Galicia, mientras que un 40,8% la define como “desfavorable”.