PAULA PÉREZ - SANTIAGO
La Consellería de Sanidade compensará económicamente a aquellos médicos y directivos de los hospitales que aumenten su rendimiento durante la jornada ordinaria de trabajo. Su objetivo es reducir las llamadas "peonadas" –actividad que se realiza en horas extraordinarias–, ya que la Xunta ha detectado que se abusa de este sistema para cobrar los pluses que se pagan por trabajar fuera de la jornada rutinaria.
Las "peonadas" fueron impulsadas por el anterior Gobierno bipartito para tratar de reducir las listas de espera. La medida consistía en abrir los quirófanos por la tarde y compensar a los médicos por esta actividad extraordinaria. Sin embargo, la nueva conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, se mostró ayer en el Parlamento contraria a este sistema. "Es una huida hacia adelante. Se está utilizando de forma estructural algo que debería ser puntual", se quejó.
Y para demostrarlo puso un ejemplo: en el Hospital Xeral Calde de Lugo se redujo en 2008 un 10,49 por ciento la actividad ordinaria y, sin embargo, se invirtieron más de dos millones de euros en peonadas de tarde". "Esto es un ejemplo de mala gestión", dijo refiriéndose al bipartito. A esto sumó que el anterior Gobierno había incrementado en un 45 por ciento el gasto para pagar conciertos con centros privados a donde desviaba a los pacientes que no podía atender en la pública.
Su propuesta es incentivar a los médicos en su jornada ordinaria. Para ello revisará su sistema de retribuciones y buscará equipararlo al resto de comunidades autónomas para evitar la fuga de facultativos fuera de Galicia.
Durante su intervención en la comisión parlamentaria de Sanidade, Farjas se explayó detallando el "terrible desequilibrio presupuestario" que había dejado el anterior Gobierno. La conselleira denunció que el bipartito los había dejado sin apenas "margen de maniobra" económico, lo que no le impedirá, según recordó, construir los hospitales de Vigo y Pontevedra.
Entre sus futuras actuaciones, Sanidade anunció la elaboración de un proyecto de ley para racionalizar el consumo de alcohol, en el que se elevará de los 16 a los 18 años la edad mínima para consumir bebidas alcohólicas. También anunció que se abrirá oficinas en todos los hospitales para tramitar la voluntad anticipada o testamento vital y las instrucciones previas.