P. PÉREZ - SANTIAGO
De los 1.699 kilómetros de los que consta la red gallega de alta velocidad, incluida la conexión con la Meseta, menos de un tercio está en obras y sólo hay 70 en servicio.
Mientras las líneas interiores del AVE gallego van tomando forma, a excepción de la conexión Ourense-Vigo que avanza con mayor retraso, la puerta de entrada de la alta velocidad a la comunidad autónoma –el eje Zamora-Lubián-Ourense– se ha quedado empantanado. Primero porque, como reconoció el propio ex presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, estuvo "en un cajón" y después porque el ministro de Fomento, José Blanco, ha decidido revisar su trazado.
En este corredor quedan pendientes de licitar nueve tramos, pero cuatro de ellos están pendientes de los cambios que introduzca Fomento para mejorar la línea.
Y, mientras no esté concluido el eje Zamora-Lubián-Ourense los gallegos no estarán comunicados por AVE con la Meseta. Sin embargo, sí se podrán mover en alta velocidad por el Eje Atlántico, uno de los corredores más avanzados. De hecho, ya hay 71 kilómetros de vía en servicio y el 84 por ciento restante está en obras. A buen ritmo avanza también la conexión Santiago-Ourense. De sus 87 kilómetros de línea, 82 ya están en obras.
Más lenta es la tramitación del corredor que permitirá a Vigo conectarse con la Meseta a través de Ourense y Cerdedo. Esta línea está aún en fase de declaración de impacto ambiental.Entre Ourense y Lugo la mayor parte del trazado sigue aún en estudio informativo. De sus 103 kilómetros de línea sólo 15 están en obras.