IRENE BASCOY - SANTIAGO
La Consellería de Sanidade, bajo dirección socialista, gastó 400 millones de euros que no tenía, denunció ayer la nueva titular de este departamento, Pilar Farjas, quien reveló que una auditoría ha detectado este importante déficit presupuestario. El gasto fue autorizado, pero no estaba previsto en las cuentas autonómicas, desveló la conselleira del PP en el Pleno del Parlamento, donde comparecía para informar de las primeras actuaciones de la Xunta para combatir la gripe porcina.
Esta denuncia se suma al "agujero" de 600 millones de euros en el capítulo de ingresos de la Xunta, puesto al descubierto por el propio presidente del Gobierno autonómico, Alberto Núñez Feijóo, quien de este modo se ha visto obligado a revisar también el capítulo de gastos. Una reducción en la recaudación prevista por los impuestos y de las transferencias del Estado justificarían la caída de los ingresos.
Farjas explicó ayer en su primera comparecencia en el Pleno del Parlamento que en enero de este año el departamento que entonces dirigía la socialista María José Rubio ya había autorizado el gasto de 237 millones de euros, que no estaban previstos y desde entonces y hasta hoy hay que sumar otros 173 millones de gasto real detectado, pero todavía no autorizado. En total 400 millones de euros de gasto al margen de los presupuestos. Desde la tribuna de la Cámara autonómica, la conselleira prometió trabajar para solucionar el "grave problema" que se encontró al revisar las arcas de su departamento.
Sin criterio
El PSdeG reclamó "luz y taquígrafos" tras la grave acusación lanzada por Farjas. El diputado socialista Modesto Pose advirtió a Farjas: "Si anuncia un dato, como el déficit de 400 millones, y después sucede que no es verdad, usted quedará una vez más en evidencia". "Habla un día sí y otro también sin criterio, intentando confundir a la opinión pública", lamentó el portavoz del PSdeG.
El déficit de los 400 millones no es la primera polémica que suscita Pilar Farjas, que se está rebelando como una de las conselleiras con perfil más político del equipo de Núñez Feijóo, pues no le arredra entrar en el debate ideológico.
La semana pasada la titular de Sanidade denunció que la anterior Xunta prometió un nuevo hospital de Vigo, cuyo coste era precisamente de 400 millones de euros, pero no dejó ninguna partida presupuestaria para el inicio de las obras. Los socialistas lo negaron, y a partir de ahí se agrió la disputa, y terminó convirtiéndose en un debate sobre la sanidad pública y privada. La discusión se reprodujo ayer en la Cámara autonómica.
Los portavoces de PSdeG y BNG aprovecharon la salida a escena de Pilar Farjas para advertir de que Feijóo quiere privatizar la sanidad pública en Galicia, igual que ya ha hecho Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid. Modesto Pose invitó a Farjas a quitarse "el traje de hooligan" del Partido Popular y ponerse "la bata blanca de conselleira". La política popular replicó que ella sólo lleva puesta "la camiseta de gallega" y prometió "trabajar para todos los gallegos, los que emplean la sanidad pública y los que utilizan la privada".
Ana Luisa Bouza, en nombre del Bloque aseveró que los nacionalistas "no quedarán impasibles ni en silencio ante lo que parecen indicios de desmantelamiento de la sanidad pública" por parte del nuevo Gobierno.