X. A. TABOADA - SANTIAGO
El nuevo delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, quiere dar a su cargo un perfil mucho más político que su antecesor, abarcar con su representación todo el abanico de la gestión de Ejecutivo central. Ayer mantuvo su primer encuentro institucional con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en una reunión preparatoria para la cita que en los próximos días tendrá Feijóo con Zapatero en el Palacio de la Moncloa.
Louro el trasladó la voluntad del presidente del Gobierno de recibirlo en breve plazo, aunque sin concretar la fecha, y a que a esa reunión seguirán otras con los ministros Manuel Chaves, José Blanco, Elena Espinosa y Trinidad Jiménez para abordar la financiación autonómica, la marcha de las obras del AVE, la crisis del sector lácteo y los fondos disponibles para atender a las personas con dependencia.
Esta agenda, precisó Louro, es la muestra de la voluntad del Gobierno de mantener una relación de cooperación con la Xunta.
Feijóo contestó que por ese camino su respuesta será de lealtad y de alianza. Pero también hubo campo para las reivindicaciones. El titular de la Xunta exigió al Ministerio de Fomento que active "de inmediato" la subcomisión bilateral encargada de evaluar la marchas de las grandes obras de infraestructuras, singularmente las líneas del AVE, para cuadrar la planificación presupuestaria y el calendario de plazos, cuyas fechas se han vuelto a variar tras la decisión de Fomento del modificar el trazado entre Ourense y Lubián.
Preguntado si la crisis podría poner en peligro el AVE gallego, Louro ratificó el compromiso de sacar adelante el proyecto.