REDACCIÓN - VIGO
El anticiclón que entró en la comunidad la semana pasada ha tardado en notarse en los termómetros aunque desde el pasado martes gran parte de Galicia disfruta ya de temperaturas máximas propias del mes de julio. Y es que ayer se vivió la jornada más calurosa de todo 2009 en municipios como Ourense, Lugo o Verín, en los que se rozaron e incluso se llegaron a superar los 30 grados de máxima. La sensación de calor y los cielos despejados, sin embargo, no durarán mucho. Durante la jornada de hoy MeteoGalicia prevé un descenso moderado de las temperaturas que se notará especialmente en la costa. Las máximas caerán entre cinco y seis grados y los termómetros no superarán los 26 grados en ningún punto de la comunidad, un dato que, unido a la reaparición del viento, hará desaparecer la sensación de bochorno y de un adelanto del verano..
Será el primer síntoma de un cambio más brusco que amenaza con volver a traer lluvia y tormentas al interior de la comunidad el fin de semana, aunque desde MeteoGalicia consideran que aún es pronto para saber si el mal tiempo se asentará sobre la comunidad.
El anticiclón irá perdiendo fuelle desde hoy por la entrada del viento de componente oeste que arrastra niebla y nubes bajas, aunque el cambio tardará algo más en notarse en el interior de la comunidad.