REDACCIÓN - VIGO
El nuevo decreto que regula los conciertos de la Consellería de Educación con los centros educativos de la comunidad abría las puertas a que los colegios que segregan a los alumnos por sexos se quedaran sin las ayudas públicas que hasta ahora estaban recibiendo y antes de dejar el departamento en manos del PP, el bipartito tomó su decisión. Los directivos de Las Acacias, Montecastelo y Aloya, en Vigo, y de Montespiño y Peñarredonda, en A Coruña, recibieron el pasado 17 de abril la notificación conforme se quedaban fuera del reparto de fondos para el próximo curso.
Cuando se conocieron las intenciones del equipo de la ya ex conselleira, Laura Sánchez Piñón, los responsables de los cinco centros defendieron su derecho a seguir participando en los conciertos, apoyándose en sentencias, incluso del Tribunal Constitucional, que, dicen, descartan que la separación por sexos represente una discriminación y por lo tanto no atenta contra los principios de la Ley Orgánica de Educación (LOE). De hecho, su intención entonces era seguir adelante con todo el proceso administrativo, presentar las solicitudes para las ayudas y, en caso de ser denegadas, recurrir a los tribunales, como ya hicieron con el nuevo decreto publicado en enero.
CCOO se ha adelantado a las valoraciones de los colegios para “aplaudir” y “congratularse” por la decisión de la anterior conselleira de Educación. “Era una obligación”, asegura el sindicato, que insiste en que la LOE veta este tipo de escolarización. CCOO espera que la nueva Xunta no tome “ninguna medida” que “vaya en dirección contraria”.