X. A. TABOADA - SANTIAGO
El cambio en la Xunta no sólo se traducirá en nuevos conselleiros y políticas distintas a las del bipartito, sino también en una profunda reestructuración del organigrama que pretende escenificar desde el primer momento la impronta que Núñez Feijóo quiere imponer a su gestión. Una de las novedades será el refuerzo de la Consellería de Industria, que asumirá amplias competencias en materia económica que se detraerán de la de Economía. Al frente de ella estará el vigués Javier Guerra, que tendrá el mando de uno de los departamentos estrella del nuevo gobierno, tanto por el presupuesto manejado como por las responsabilidades que asumirá.
Cuadrar el ejecutivo no le ha resultado tan fácil a Núñez Feijóo, que hasta última hora de ayer trabajó para poder presentar hoy a todo su gobierno y la nueva estructura, que tiene intención de hacerlo únicamente mediante un comunicado. Varias fuentes aseguran que ayer por la tarde Feijóo, en una reunión prevista con su equipo, decidió modificar el organigrama con el que se venía trabajando en las últimas semanas, lo que creó cierto malestar en el grupo, ya que hubo que volver a encajar las piezas en un puzle de diez consellerías con las funciones de las trece que tuvo el bipartito.
Uno de estos cambios es la ampliación de la Consellería de Industria –cuyo nombre exacto se conocerá hoy– con la asunción de más competencias procedentes de la de Economía, además de la ya anunciada transferencia del Instituto de Promoción Económica. Así que Javier Guerra tendrá que enfrentarse a dos “patatas calientes”, como la revisión del concurso eólico y el diseño de las medidas para afrontar la crisis, reducir el paro y fomentar el empleo. Sobre Industria también recaerán los programas de reactivar el tejido empresarial, regular la concesión de las ayudas y los instrumentos de financiación y atender al área de innovación tecnológica.
A su vez, la Consellería de Economía, que cambiará su nombre, sufrirá otra sustancial transformación, pero abarcará las demás competencias económicas de la Xunta.
A raíz de la reformulación, del futuro Ejecutivo se cayó Margarita Rodríguez Rama, a quien ayer por la mañana fuentes del PPdeG confirmaban como conselleira.
El único a quien Feijóo anunció como conselleiro es a Alfonso Rueda, que se colocará al frente del departamento de Presidencia. El titular de la Xunta formará su núcleo duro con técnicos de la Administración en la última etapa de Fraga, como, además del propio Rueda, Agustín Hernández, que ocupará la cartera de Obras Públicas, Pilar Farjas, la de Sanidade, o Rosa Quintana, la Consellería do Mar. Para la cartera de Urbanismo, el elegido podría ser Martín Fernández Pardo, otro hombre que trabajó en la Xunta de Fraga y que en los últimos dos años se encargó la Dirección Xeral de Urbanismo, bajo el mando directo de Núñez Feijóo cuando era el conselleiro de Política Territorial.