C. V. - SANTIAGO
Aunque al final una masa de aire frío procedente del Ártico tuvo el privilegio de cerrar el mes, los gallegos recordarán marzo más que por el comienzo de la primavera casi como un anticipo del verano. Los termómetros de la comunidad rozaron por muy poco los récords históricos y situaron a algunos lugares, como el caso de Ourense, capital, como el enclave de Europa donde se registraron las temperaturas más altas de este período.
La responsable de que entre los días 16 y 22 del mes pasado hubiera que rescatar apresuradamente la ropa de verano fue una masa de aire procedente del norte de África. En Ourense, los días 17, 18 y 19 la temperatura no tuvo nada que envidiar a la estación estival, ya que incluso se superaron los 28 grados centígrados, muy cerquita del máximo que en 2002 rompía todos los esquemas: 30,6 grados.
Pero el buen tiempo no se limitó a Ourense. En su informe climatológico correspondiente al mes de marzo, MeteoGalicia lo califica de “mes seco” y destaca que sus temperaturas diurnas fueron “superiores a los valores normales” del mes. Durante la tercera semana de marzo, se superaron, “en general”, los 25 grados y en todas las ciudades la máxima estuvo por encima de la media y se acercó a los máximos históricos. En Pontevedra, la máxima registrada fue de 27,4 grados; en Ferrol se midieron 26,9 y en Santiago 26,6. Sólo Lugo se quedó por debajo, pero no por mucho, con 25,8 grados.
No obstante, durante las noches no venía nada mal una chaqueta y las temperaturas mínimas, en general, se situaron en toda la comunidad por debajo de la media de lo que suele ser habitual en esta época. Según los expertos de MeteoGalicia, la persistencia del anticiclón en el norte de la Península fue también la responsable, ya que los cielos permanecían despejados tras la puesta del sol.
Escasas precipitaciones
Aunque la situación anticiclónica fue la dominante, en cuanto a número de días, el mes de marzo se inició con una borrasca y se acabó con otra. Si bien durante la primera semana se notó la situación inestable de la atmósfera, con fuertes vientos del noroeste y nieve por debajo de los mil metros de altura, ninguno de los dos frentes trajo precipitaciones de consideración ya que, en ambos casos, fueron provocados por masas de aire frío procedentes de la zona polar. La falta de lluvias –que fue “inferior a lo aguardado” en todas las estaciones de Galicia– se notó, sobre todo, en el sur de la comunidad.