REDACCIÓN - VIGO / A CORUÑA
Mientras en Bruselas se debatía la situación actual del sector en la Unión Europea, más de 2.000 productores lácteos gallegos salían a la calle en A Coruña, a concentrarse delante de la Delegación del Gobierno para protestar por la “difícil” situación que atraviesan con la política de precios impuesta por las industrias. Los entre 0,28 y 0,31 euros por litro que están recibiendo los ganaderos no cubren ni los costes. Por eso, los representantes de los tres principales sindicatos agrarios en la comunidad y de la Asociación Gallega de Cooperativas Agrarias (Agaca) entregaron un escrito dirigido al Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino en el que reclaman un plan estratégico que contemple un precio básico por su producción.
El foco de las críticas, su titular, Elena Espinosa. “No sabemos ni lo qué va a defender, ni ha preguntado al sector qué necesidades tiene, así que no vale que nos la cambien”, defiende Francisco Bello, secretario general de Xóvenes Agricultores. “No necesitamos más trabajo, sino que nos paguen la leche a un precio justo”, añade Carmen Freire, del Sindicato Labrego Galego. “Hay que destacar la unidad en esta convocatoria”, mantiene Roberto García, de Unións Agrarias.
Porque esta vez sí, los tres sindicatos gallegos más importantes en el sector van de la mano. Con la vista puesta en la batalla que también lidian los ganaderos de Asturias, Cantabria y Castilla y León, con los que están dispuestos a organizar una “gran manifestación” en Madrid tras la Semana Santa en caso de que la UE les de la espalda.
El objetivo del sector es lograr ese ansiado precio mínimo que cubra los costes de producción y garantice “algún beneficio”, pero también ayudas para poder refinanciar sus deudas y la retirada de leche del mercado europeo con una “redistribución más equitativa” de la cuota. Según las organizaciones agrarias, sacar adelante un litro de leche en una granja rondaba a finales de 2008 los 0,37 euros, mientras que la industria no paga más de 0,21 euros. “Así no queremos producir más”, aseguran. Los sindicatos piden la intervención del Tribunal de Cuentas para que investigue “la venta ilegal” de leche procedente de Francia. “Es un fraude y dumping”, critican.
Desde el seno europeo, la comisaria de Agricultura descartó ayer reabrir el debate sobre el final de la cuota láctea y sostiene que la UE ya ha puesto “todos los instrumentos de apoyo” que existen para el sector. Mariann Fischer Boel reconoce que la situación de los productores lácteos “es preocupante” y que con los precios que se están pagando la continuidad de la actividad “no será sostenible”.