Su cocina apuesta por la vanguardia y las raciones cuidadas
Redacción
Vieira entiende que un restaurante con platos pequeños "no funcionaría"
Aunque, por definición, todos los comienzos son difíciles, el del restaurante vigués Sal Negra tuvo un poco más de enjundia. Abierto en la primavera de 2008, su inauguración coincidió con el comienzo de la crisis económica y, poco más tarde, con las obras de rehabilitación de la calle Zamora, donde se encuentra ubicado. Dos retos añadidos al de convencer a la clientela viguesa con su propuesta de cocina de autor. Una apuesta vanguardista que según su chef, Julio Vieira, cuida las raciones. Vieira entiende que un restaurante con platos pequeños "no funcionaría" en Galicia.
El bocado más demandado de su carta, en constante variación, es el atún rojo sobre cebolleta pochada al jengibre y rollito de verduras. Y, si nunca han visitado el restaurante y no saben por dónde empezar, les recomendarán sus samosas de foie y setas con agridulce de mandarina. Dos delicatesen que, en cualquier caso, no hacen sombra al resto de entrantes, arroces, carnes y postres que completan su cocina, mezcla de sabores tradicionales y exóticos. La maître Liliana Campos guiará a los comensales más indecisos por estos platos y por la carta de vinos.
Además de la comida, Sal Negra destaca por su decoración minimalista, que consigue en muchos casos que los clientes se olviden del tiempo. Cuesta echar a los comensales de este ambiente único porque, como resume Vieira, "la gente se encuentra a gusto".
Sal Negra sirve menús del día, de lunes a viernes, por 12´5 euros y oferta menús cerrados para grupos con precios más ajustados. Pueden consultar estos y el resto de sus platos en su página web.
Sal Negra se encuentra en Zamora 81 (Vigo)