Dos vigueses crearon hace diez años Astroboy Badges, una fábrica artesanal de chapas cuyo aniversario celebran esta noche con un triple concierto en La Iguana
Iván Leis
Aunque han elaborado casi cien mil unidades, para ellos "esto es un hobby"
Elemento básico de la cultura pop, la chapa que cuelga de chaquetas, bolsos y mochilas tiene un pequeño imperio en Vigo con Astroboy Badges, una empresa que cumple diez años y hoy lo celebra con un triple concierto. Será en La Iguana Club a partir de medianoche, con las actuaciones de The Tracii Lords (trío de rock&roll paralelo a los Fishfuckers) Los Villanos de Boraville (rockeros de Pontevedra y cabezas del sello Velvet Cave) y The Pinheads, una banda ocasional de versiones que se reúne para la ocasión. DJ Meteoro pondrá las guindas pinchando rock&roll y punk.
La fiesta celebrará el éxito de Astroboy Badges, un proyecto surgido hace diez años del gusto por las chapas de dos vigueses, el diseñador gráfico Roberto Argüelles y Jakovo Pérez, representante comercial.
"Sin plantearnos un negocio, sino por el puro gusto estético, adquirimos una máquina de fabricar chapas", recuerda Roberto sobre sus inicios en este mundillo. "A ambos nos apasiona el rock, donde la chapa, como la camiseta, es un complemento ideal para mostrar tus grupos o películas favoritos, o para enviar mensajes contestatarios como hizo el punk".
Así que "casi a título personal", Roberto y Jakovo empezaron a fabricar chapas para sus amigos, bandas y bares locales vinculados al rock como el Hanoi o La Caverna. "Y entonces fue creciendo, empezamos a recibir pedidos incluso desde fuera de Vigo", explica Roberto, "hasta la actualidad en que hacemos chapas para el sello Munster Records".
Calculan que en estos diez años han realizado "entre 90.000 y 100.000 unidades". Su catálogo de diseños incluye más de trescientos grupos, salas de conciertos, festivales... "Sigue siendo un hobby para nosotros, aunque nos permite ganar un extra a nuestros trabajos", dicen.
Gracias a su máquina pueden hacer las clásicas chapas circulares de 25, 38 ó 59 milímetros, y también otras formas originales, "cuadradas o con fondo de imán o espejo". Según explican, "el proceso sigue siendo manual: imprimir una imagen y troquelar las chapas una a una".
Para Roberto, el éxito de la chapa radica "por un lado en su vinculación a estilos de música como el rock de los años 70 y el primer punk". Por otro, explica, "porque es un icono, una declaración de principios, un símbolo de tu personalidad como la camiseta, con la ventaja de que puedes pinchar la aguja donde quieras".
Los responsables de Astro Badges reconocen que "ahora hay mucha competencia, parece que vuelve a haber un boom de la chapa". Y le auguran un buen futuro porque "es un complemento económico con grandes posibilidades por su versatilidad".