Los retoques al texto inicial están llevando a la Xunta a demorarse en la aprobación, mientras las editoras advierten del escaso plazo para adaptarse al curso 2010
FdV
"No podemos editar en tres lenguas para cada materia, por lo que parece imposible aplicar la libertad de elección por parte de padres o profesorado"
La intención de la Xunta de implantar el decreto del plurilingüismo en el próximo curso 2010-2011 podría truncarse por la demora en su aprobación. Esta semana los editores gallegos advertían de que a estas alturas, y abierto el plazo de preinscripción en los colegios, ven imposible adaptar los libros a la nueva normativa para el mes de septiembre.
"No tenemos tiempo material para lograrlo. En estos momentos no podemos arriesgar porque no sabemos cómo se van a repartir las asignaturas en función de la lengua y qué libros de texto se van a demandar. Hay que esperar a que la Administración tome las decisiones y aclare muchos aspectos que vienen en el borrador que son totalmente irrealizables desde un punto de vista editorial, como que sean los padres los que elijan el idioma de materias, que cada centro imparta las mismas asignaturas en lenguas distintas o que se incluyan materias en inglés", argumentaba Alfonso García Sanmartín, presidente de la Asociación Galega de Editores.
Mientras las demás comunidades autónomas ya han puesto en marcha la maquinaria para que el material didáctico esté en las librerías a principios de verano, la industria editorial gallega permanece paralizada a la espera de conocer qué asignaturas se impartirán en gallego, en castellano o en inglés. El interés de la Xunta por conciliar las posturas de la comunidad escolar con sus compromisos electorales y los retoques en el texto inicial están llevando a Educación a demorarse en la aprobación del nuevo decreto. En concreto es uno de sus puntos más conflictivos, la posibilidad de que los padres puedan elegir el idioma de sus hijos, el que mantiene el proceso en el aire.
"No es lógico que los textos puedan variar cada año en función de la elección de las familias; es insostenible desde un punto de vista editorial. No podemos editar en tres lenguas para cada materia, por lo que parece imposible aplicar la libertad de elección por parte de padres o profesorado, si finalmente recae en cada uno de los centros educativos la responsabilidad de repartir las asignaturas en gallego y castellano". Alegaba Sanmartín, y añadía: "Es imposible editar un libro en un idioma para un grupo de 300 padres. Para que una tirada sea rentable hablamos de 3.000 o 4.000 ejemplares. Si vamos así, los alumnos tendrán que utilizar el próximo curso los mismos libros que en el actual".
Xosé Cabido, del sindicato STEG, argumentaba que antes de su aprobación el decreto debe pasar por una Mesa Sectorial que el Consello Escolar todavía no ha convocado: "Una vez consensuado en la mesa de negociación podría procederse a su aprobación, pero dudo que sea antes de abril".
Tampoco mostraba optimismo respecto a los plazos el presidente de la Asociación de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE), José Moyano, opinaba que "en Galicia los plazos se nos vienen encima y nos da la impresión de que va a ir despacio".
Además, la Consellería de Educación alega que durante el proceso de preinscripción en los centros, abierto esta semana, no puede introducir las casillas para elegir el idioma porque el nuevo decreto aún no ha sido aprobado y deja abierta la posibilidad de consultar a los padres durante el proceso de matriculación. Una situación ante la que también ha mostrado su disconformidad la plataforma Galicia Bilingüe: "una vez más la palabra dada por Núñez Feijóo ha quedado en entredicho, sin cumplir ya no sólo con sus promesas electorales sino ni siquiera con las decepcionantes bases de su decreto".
El Conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, en cambio, no ve tantos problemas para llevar a cabo la implantación del decreto el próximo curso. "Todavía estamos a tiempo de adoptar esas decisiones". Sostiene que el decreto del plurilingüismo se presentará "en unos días" y que no llega tarde para que las editoriales adapten sus contenidos ya que habrá pocos cambios. "Como mucho afectará al 50 por ciento de las materias y alguna de ellas ya se venía impartiendo en nuestra lengua, por lo tanto sólo vendrá afectando a una parte de las asignaturas"
Además, Vázquez replicó que "la inmensa mayoría de los libros están hechos" porque "no se cambia todo el sistema" y remarcó además que "la inmensa mayoría de los materiales ya están circulando en la red".
Asimismo, Vázquez consideró que esta política lingüística está "en consonancia" con el borrador del Ministerio de Educación en lo que se refiere a la introducción del plurilingüismo en los centros, tras aclarar que el Ejecutivo autonómico no "renuncia" al gallego, sino que lo impulsa "dentro de la libertad de elección".