Esta casa combina diferentes volúmenes dispuestos en distintos niveles y desplazados entre sí.
Tere Gradín
El arquitecto Mauro Lomba está convencido de que, promotores diferentes, con distintos recursos, necesidades y circunstancias personales o sociales, pueden aspirar a vivir en espacios de calidad. Lo plasma siempre en sus proyectos, como éste que el llama la Casa Hórreo porque conjuga distintos volúmenes de igual forma que se disponen los hórreos sobre las rocas de Combarro. Situada en esta localidad pontevedresa, la vivienda se compone de tres plantas desarrolladas a partir de la agrupación de una serie de paralelepípedos dispuestos en distintos niveles y desplazados entre sí. Se distribuyen los distintos usos en función de las necesidades, y la colocación de cada contenedor busca la orientación apropiada para conjugar el soleamiento y las vistas sobre el magnífico paisaje litoral.
Semisótano
"El acceso a la parcela se produce desde la carretera situada a una cota inferior al nivel de la parcela –explica Mauro Lomba–, por lo que se utiliza la estrategia de proyectar un semisótano que agrupe los usos técnicos, garaje, cuarto de instalaciones y lavandería, así como la entrada principal a la vivienda. Además, se proyectan una rampa y unas escaleras exteriores que faciliten subir directamente a la cota de la parcela. En la planta baja se distribuyen los usos de mayor relación social y con la propia parcela, salón, comedor, cocina, dormitorio de invitados, terrazas y piscina". En la planta primera se distribuyen los dormitorios familiares y el estudio. Desde el distribuidor se proyecta un doble espacio sobre el salón que funciona como un eje vertical de relación entre los distintos niveles. En el tratamiento de los espacios exteriores destaca el diseño de una acequia que canaliza el agua de escorrentía hacia una gárgola, que desemboca en un estanque. En el proyecto se han utilizado principalmente cinco materiales, piedra silvestre morena para las fachadas y terrazas, vidrio para las barandillas y ventanales, paneles de aluminio para los contenedores de la planta alta, madera de Ipé para el entorno de la piscina y muros de hormigón visto complementados con elementos de acero corten para los cerramientos.