P Perspectivas de inversión

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Bolsa. Año de dudas y bienes

La situación catalana y la retirada de estímulos monetarios condicionan un 2018 en los parqués que a priori se espera positivo

Hace justo dos años, cuando se analizaban las perspectivas para el inminente 2016, pocos, por no decir nadie, aventuraron que sería un ejercicio irremediablemente marcado por el Brexit y el triunfo de Donald Trump, tan inesperados por aquellas fechas.

Así que vaya por delante que hay un inmenso campo de sorpresas que podría trastocar, junto a la evolución de algunas incertidumbres insoslayables, la marcha de los mercados bursátiles en este 2018, que, a priori, no se atisba precisamente borrascoso. Más bien al contrario. Lo cierto, sin embargo, es que la situación política en España a cuenta del independentismo catalán, las elecciones en Italia o la retirada de estímulos monetarios por parte de los bancos centrales, singularmente el europeo, van a condicionar la actividad en el parqué, según el director de análisis de Inverseguros-Dunas Capital, Borja Gómez, para quien, “más allá de ese ruido, lo relevante es tener claro el contexto general que va a prevalecer, que estará marcado por tres factores fundamentales: crecimiento moderado, pero positivo; bajas lecturas de inflación y tipos de interés estructuralmente bajos”. Este escenario, según Gómez, “debe seguir siendo adecuado para ver un comportamiento positivo de los activos de riesgo, entre los que figuran las bolsas”.

Por su parte, la directora de Análisis y Estrategia de Renta 4 Banco, Natalia Aguirre, expresa su preferencia por la renta variable frente a la fija. En su opinión, el entorno es “positivo” para la primera “gracias a un buen fondo macroeconómico (entorno de crecimiento económico sincronizado) y empresarial (incremento de doble dígito en resultados empresariales). Todo ello en un contexto de normalización muy gradual de políticas monetarias, con la Fed a la cabeza. En el caso del Ibex, barajamos un nivel objetivo en torno a 11.000 puntos”, que es una cifra de relieve, sobre todo si tenemos en cuenta que el principal indicador de la Bolsa española está en este final de año en torno a los 10.100.

Claro que este 2017 lo empezó por debajo de los 9.200 y en mayo se había situado ya en los 11.200. Veremos. En relación con esto, Gómez, de Dunas Capital, recuerda que la evolución favorable de los activos financieros españoles en los últimos años ha sido propiciada por la capacidad de crecimiento y si esa dinámica cambia por culpa del independentismo en Cataluña, “podría ser factible seguir viendo un lastre evidente en el Íbex, tal y como se ha observado en la segunda parte de este año”.

El analista de Banca March, Pedro Sastre, se muestra categórico al afirmar que “el mercado de renta variable seguirá siendo nuestro activo favorito de cara al año que viene”, principalmente por el “entorno económico positivo, la buena expectativa de crecimiento de los beneficios empresariales, la elevada liquidez, un entorno de tipos de interés en niveles todavía bajos/muy bajos y la esperada mejora de la actividad en fusiones y adquisiciones, sobre todo en Europa”.

Este optimismo se ve lastrado por dos tipos de riesgos que observa Sastre. Uno es económico-financiero por un incremento de la inflación por encima de lo esperado por el mercado que lleve a los bancos centrales a subir tipos más aprisa de lo previsto, por un frenazo económico en Estados Unidos o por problemas en China por un cambio de patrón económico e incremento de la deuda. La otra incertidumbre es de tipo político: la posibilidad de un Brexit duro, la celebración de elecciones en Italia que incluya la victoria de los euroescépticos o problemas en torno al gobierno en EE UU. En este último caso, por un “retraso o falta de aprobación de la reforma fiscal o el impeachmento reprobación del presidente Trump por nuevos avances en la trama rusa”.

La directora general de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros, Isabel Giménez Zuriaga, es concluyente al afirmar que las bolsas española e italiana son las favoritas para este 2018 en el que ella ve tres riesgos no apuntados por el resto de expertos consultados: el auge del populismo, el terrorismo y la burbuja del bitcoin.

Tras un 2017 en el que los mejores del Íbex 35 fueron Cellnex, Amadeus, Abertis, IAG, Grifols y Aena y los peores, Siemens, Técnicas Reunidas, Mediaset, Acerinox y Día, la directora de la fundación con sede en València se atreve a hacer un pronóstico sobre cuáles son los valores favoritos para este 2018: Ferrovial, Inditex (“todavía con un potencial de crecimiento del 14%”), CapGemini, ACS y Atresmedia.

La directora de Análisis y Estrategia de Renta 4 Banco, Natalia Aguirre, por su parte, apunta que una cartera adecuada para un perfil de riesgo medio y un horizonte inversor de medio plazo podría estar integrada por valores de Repsol, Santander, DIA, Cellnex y Acerinox. Giménez Zuriaga no se arriesga con un consejo concreto, porque “cada inversor es diferente y peculiar”.

En su opinión, “lo importante es que conozca el nivel de riesgo de su cartera. Lo mejor es invertir en valores con un modelo de negocio diferente, elevada liquidez, poca deuda y rentabilidad (dividendo estable). El problema es que este tipo de valores suele ofrecer una rentabilidad moderada, y los inversores buscan otro tipo de valores -con más riesgo- para tener más recorrido en sus inversiones. Algunas empresas cotizadas más pequeñas (antes de fusionarse) suelen ser buenos filones para invertir en innovación”.

El analista de Banca March Pedro Sastre hace una recomendación de carácter general a un inversor tipo: invertir en valores grandes y líquidos, diversificar “no metiendo todos los huevos en la misma cesta” y observar que la empresa en cuestión tiene un balance saneado, realiza un reparto del dividendo atractivo y la “visibilidad en la expectativa de generación de resultados no está recogida en el precio de la acción”. Por último, ¿qué hacer para lograr las mejores rentabilidades?

Natalia Aguirre, de Renta 4, aconseja seleccionar bien a la compañía, sin olvidar que “para lograr mayores beneficios es preciso asumir más riesgos”. Isabel Giménez, de la Fundación de Estudios Bursátiles, aboga por diversificar la cartera y pone un ejemplo: “Cubrir el riesgo de la subida de tipos con determinadas inversiones en renta fija”.

Pedro Sastre, de Banca March, concluye que, “en la comparativa renta variable versus renta fija en Europa, llamamos la atención sobre la rentabilidad ofrecida por el dividendo medio pagado en la Eurozona, que más que triplica a la del cupón del bono corporativo en la región”.

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