EUROPA PRESS/EFE / MADRID
El fiscal delegado para la Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, afirmó ayer que según las pruebas de detección de drogas realizadas en controles rutinarios de carreteras, los conductores españoles dan más positivos por consumo de droga que alcohol. Asimismo, Vargas anunció que, con la reforma del Código Penal que se tramita hoy en el Parlamento, se buscará castigar las imprudencias al volante en juicios penales y no de faltas, como hasta ahora.
Así lo explicó en la presentación de una guía para las víctimas de accidentes de tráfico, en la sede de la Fiscalía especializada, donde indicó que los resultados de estos controles de drogas, llevados a cabo especialmente en Cataluña, demuestran el "elevado" consumo de drogas por los conductores españoles en fin de semana. Estos datos "fiables" también están apoyados, según Vargas, por los controles realizados en el resto de España, en áreas más concretas.
Por su parte, el director general de Tráfico, Pere Navarro, apuntó que el sistema para la detección de drogas "se está perfeccionando", y que se compondrá de dos fases, una primera "prueba indiciaria", que determina el positivo o negativo de consumo de drogas, y, en caso de que el conductor no esté conforme, será necesaria un segundo test "de precisión", a través de sangre o saliva, mediante un cromatógrafo.
Navarro afirmó que estas pruebas, llevadas a cabo con el apoyo de la Fiscalía, la Guardia Civil de Tráfico, y los Mossos d'Esquadra, "han servido para probar diversos aparatos", y para determinar "la cobertura legal y el procedimiento para mayores garantías jurídicas", a conductores y agentes de Policía.
En este sentido, fue preguntado por quejas de asociaciones que ven la prueba imprecisa, al considerar como positivo el consumo de drogas durante horas o días antes.
Fiscal del Estado
El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, considera que la reforma del Código Penal en materia de seguridad vial, que endurece las penas para los conductores temerarios y que hoy aprobará el Congreso de los Diputados, "va a garantizar mejor la seguridad" en las carreteras españolas.
Conde-Pumpido, que se mostró preocupado por los efectos de la siniestralidad vial, es partidario de que en los casos de delitos graves de tráfico se recurra a penas de cárcel. No obstante reconoce que en ocasiones la pena de prisión puede sustituirse por otras, como la retirada del permiso de conducir, las sanciones pecuniarias o trabajos en beneficio de la comunidad.