AGENCIAS / MADRID
Las repatriaciones de inmigrantes a Senegal se hicieron con "un escrupuloso respeto a los derechos humanos". Así lo aseguró ayer el secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José Manuel Sánchez Fornet, que afirmó que la conducta de los agentes que viajaban en los vuelos de repatriación fue totalmente correcta, aunque reconoció que los inmigrantes viajaron engañados ya que no conocían el destino final del vuelo.
Sánchez Fornet justificó este punto señalando que si se procedió de esta manera fue para evitar que se produjese "una situación de violencia que pondría en riesgo el vuelo y la integridad física de todos sus ocupantes" ya que los repatriados estaban dispuestos "incluso a tirarse del avión".
El portavoz de la Confederación Española de Policía (CEP), Rodrigo Gavilán, que señaló que este vuelo en concreto había sido"de los más tranquilos de los últimos realizados" y que en él se aplicaron las medidas de seguridad que son habituales en el caso de los traslado aéreos, que consisten en llevar a los inmigrantes esposados con cintas de tela a los asientos de la nave.
Enfrentamientos
Pero en cambio la situación "se complicó en el momento del desembarco". En todo caso, Gavilán quiso dejar claro que los enfrentamientos tuvieron lugar con las fuerzas antidisturbios senegalesas que se "extralimitaron en su actuación", y en ningún caso con la policía española.
Ambos representantes sindicales también coincidieron en apuntar que la queja del Gobierno senegalés sobre el trato recibido por los repatriados está totalmente "injustificada".
Amnistía Internacional (AI) envió ayer una carta al director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, en la que piden una investigación "exhaustiva" sobre las condiciones en las que se llevó a cabo la repatriación
Los inmigrantes repatriados desde Canarias a Senegal han solicitado a su Gobierno visados de vuelta a España o "la muerte". Según recoge la prensa local, los senegaleses devueltos rechazaron de pleno el proyecto "Retorno a la Agricultura" propuesto por el ministro de Agricultura de Senegal, Farba Senghor, como respuesta al fenómeno de la emigración clandestina.
Mientras, en Lanzarote, la Guardia Civil localizó a seis inmigrantes marroquíes, quienes se unen a los otros trece localizados en viernes. Todos ellos llegaron en una patera.