10 de enero de 2018
10.01.2018
La compleja coyuntura poselectoral catalana

Mas toma distancia de Puigdemont: deja de presidir el PDeCAT pero no se retira

El líder de la antigua Convergencia atribuye a una nueva etapa del soberanismo y a sus complicaciones judiciales el "nuevo paso a un lado"

10.01.2018 | 04:08
Artir Mas anuncia el abandono de la presidencia del PDeCAT. // Reuters

Artur Mas renunció ayer a la presidencia del PDeCAT para abrir paso a nuevos liderazgos y que la agenda judicial que tiene por delante en los próximos meses no suponga un inconveniente para la organización heredera de Convergencia. La dimisión orgánica del que fuera presidente de la Generalitat se produce al día siguiente de su última intervención en la dirección del partido, en la que se desmarcó de la estrategia de Puigdemont para apostar por una legislatura catalana larga y estable y en la que, según algunos de los presentes, Mas sostuvo que tras las elecciones de diciembre pasado el soberanismo no está en condiciones de "imponer nada".

El líder que hace seis años llevó al independentismo a la formación que durante varias décadas dominó la política catalana anunció ayer "un nuevo paso a un lado". El anterior fue en 2015, cuando ante el veto de la CUP para hacerlo de nuevo presidente de la Generalitat, Mas renunció, casi al borde de la repetición de elecciones, y designó como sustituto a Carles Puigdemont. Desde entonces se refugió en la presidencia del PDeCAT, participando en todas las iniciativas del soberanismo y con puesto fijo en el sanedrín del que se rodeó el presidente del Govern depuesto con la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Esa presencia se debilitó después de que Puigdemont decidiera concurrir con una lista propia a las elecciones de diciembre, en la que apenas figuraban responsables del PDeCAT. Ahora el expresidente huido a Bélgica funciona de forma autónoma y sin control ninguno del que se supone todavía su partido. Para el viernes convocó en Bruselas a todos los que serán diputados de su lista en el nuevo Parlament con el objetivo de exponerles su estrategia.

Sin reconocer de forma abierta las nuevas circunstancias en las que se mueve, que han reducido su liderazgo a algo simbólico, Mas aludió ayer al anunciar su renuncia a todos estos cambios. "Las dos razones juntas: facilitar la implantación del proyecto de JuntsxCat y el PDeCAT, y el calendario judicial, me han llevado a materializar una decisión que tenía ya meditada y pensada", afirmó.

"Quiero que JuntsxCat, que tiene la base del PDeCAT, cuaje y se expanda. Y que yo siga al frente del PDeCAT limita la capacidad de maniobra que puede tener este proyecto político para extenderse", afirmó el expresidente de la Generalitat, quien niega que su abandono de las responsabilidades orgánicas guarde relación con discrepancias con la estrategia de Puigdemont.

A distancia

Mas eludió pronunciarse sobre la pretensión del expresidente fugado de ser investido de nuevo desde Bruselas y sin estar presente en el Parlament en su discurso de investidura. "Puigdemont debe tomar sus decisiones y sean las que sean las respetaré", señaló Mas, quien reconoció los méritos de sus sucesor en el Generalitat al afirmar que "el resultado de JuntsxCat vuelve a poner el proyecto de PDeCAT en primera línea, pero esta vez no ha sido como PDeCAT, ha sido con una fórmula nueva".

Mas descarta que su renuncia a seguir en la presidencia del partido heredero de Convergencia suponga su retirada de la política. "La vida es muy larga: no se sabe lo que puede pasar. No tengo un propósito concreto, pero el futuro ya dirá", respondió a la pregunta sobre sus planes.

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