Atentados en Cataluña

Siete días de los atentados que sacudieron España

La investigación sobre el mayor ataque terrorista en el país desde el 11-M avanza mientras se debate sobre la coordinación policial y las medidas de seguridad que deben tomar las ciudades para protegerse

25.08.2017 | 07:36
Siete días de los atentados que sacudieron España

Se cumple una semana de los atentados de Cataluña, el mayor ataque yihadista sufrido por España desde el 11 de marzo de 2004. Pese a algunos recelos iniciales, la investigación avanza y Barcelona y Cambrils restañan sus heridas mientras se preparan para una manifestación contra el terrorismo multitudinaria.

La última hora de lo sucedido en esta semana se resume en los siguientes bloques:

Víctimas


Quince personas murieron en los atentados, trece a consecuencia del atropello masivo en la Rambla de Barcelona causado por una furgoneta en la tarde del 17 de agosto; otra, apuñalada minutos después por el conductor de la furgoneta para robarle el coche; y la última, en el ataque de Cambrils (Tarragona) perpetrado por los terroristas a primera hora de la madrugada siguiente.

Seis de las víctimas mortales eran de nacionalidad española, tres italiana, dos portuguesas, y el resto, de Bélgica, Canadá, Estados Unidos y una con doble nacionalidad australiana-británica. Entre los muertos había dos niños de tres y siete años.

Los atentados provocaron más de 130 heridos, la mayoría en Barcelona y 5 en Cambrils. A día de hoy, permanecen hospitalizadas 43 personas, 38 heridas en el atentado de La Rambla y 5 en el de Cambrils, y siete de ellas se encuentran en estado crítico, 10 graves y 7 menos graves.

La célula terrorista


La célula yihadista estaba formada al menos por una decena de terroristas, todos nacidos en Marruecos, y la mayor parte con residencia en Ripoll (Girona). Abdelbaki Es Satty, que fue imán en esta localidad gerundense, era su presunto cerebro, y entre sus componentes había cuatro parejas de hermanos.

Ocho de los terroristas han muerto, seis abatidos por las fuerzas de seguridad y dos en la explosión de un chalé en Alcanar (Tarragona), el 16 de agosto, la noche anterior al ataque de La Rambla, cuando preparaban ertefactos explosivos. Inicialmente, los Mossos d'Esquadra consideraron que la deflagración era una explosión de gas. En la vivienda de Alcanar murieron el iman de Ripoll Abdelbaki Es Satty y Youssef Aallaa.

En Cambrils, los Mossos abatieron a cinco terroristas momentos después de que arrollaran con su vehículo a seis personas: Eran Moussa Oukabir, los hermanos Mohamed Hychami, Omar Hychami, Said Aallaa, hermano de uno de los fallecidos en Alcanar, y Al Houssaine Abouyaaqoub.

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El 21 de agosto los Mossos abatieron a Younes Abouyaaqoub, presunto conductor de la furgoneta de La Rambla, cuando después de cuatro días huido se hallaba agazapado en unos viñedos entre los municipios barceloneses de Sadurní d'Anoia y Subirats.

Otros cuatro presuntos terroristas fueron detenidos por la policía autónoma catalana. Dos de ellos han ingresado en prisión, Mohamed Houli Chemlal, herido en la explosión de Alcanar, y Driss Oukabir, hermano de uno de los fallecidos en Cambrils, y que alquiló la furgoneta utilizada en el ataque de Barcelona.

El juez ha puesto en libertad a los otros dos detenidos, Mohamed Aallaa, hermano de otro de los que murieron en Cambrils, y Salah El Karib.

Coordinación policial


Tanto el Gobierno central como la Generalitat han subrayado la colaboración entre los cuerpos de seguridad estatales -guardia civil y policía nacional- y la policía autonómica catalana, pero desde las asociaciones policiales se han denunciado deficiencias.

El 22 de agosto, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y el Sindicato Unificado de Policía (SUP) denunciaron "exclusión" y "aislamiento" de la investigación de los atentados.

Los sindicatos de los Mossos d'Esquadra consideran que estas quejas están "fuera de lugar", son políticas y buscan una "polémica artificial".

En el centro de la polémica se sitúa la explosión del chalé de Alcanar (Tarragona), la noche anterior al ataque de Barcelona, que inicialmente se atribuyó al gas y que después se determinó que se produjo cuando los terroristas manipulaban explosivos. AUGC cree que si se hubiera dejado trabajar al instituto armado en Alcanar, "todo se podría haber atajado mucho antes".

También ha causado polémica la respuesta policial a las actividades del presunto cerebro de la célula, el imán de Ripoll Abdelbaki Es Satty.

La policía de Vilvoorde (Bélgica) comunicó en marzo de 2016 al número dos de los servicios de información de los Mossos sus sospechas sobre el imán de Ripoll, pero la consellería de Interior catalana señala que se trató de una petición informal y precisa que en su base de datos no constaba referencia alguna al terrorista.

El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu se ha reunido hoy con los responsables de los tres cuerpo policiales para coordinar los próximos pasos en la investigación.


El cerebro de los atentados


Las fuerzas antiterroristas consideran que el imán de Ripoll Abdelbaki Es Satty es el cerebro del ataque yihadista y quien logró radicalizar a los jóvenes terroristas.

Abdelbaki Es Satty fue condenado a cuatro años de prisión por un delito de tráfico de drogas que cometió el 1 de enero de 2010 en Ceuta. Cumplió condena en la cárcel de Castellón hasta abril de 2014, periodo durante el que disfrutó de tres permisos de salida por su buen comportamiento.

En 2015 el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Castellón anuló una orden de expulsión dictada por la Subdelegación del Gobierno contra Es Satty al considerar que había demostrado su "evidente arraigo laboral y esfuerzos para integrarse" en España.


La infraestructura


El chalé alquilado por los terroristas en Alcanar (Tarragona), era el lugar destinado por los terroristas a fabricar explosivos, mientras que una masía abandonada de Riudecanyes (Tarragona) era su centro de seguridad para refugiarse o reunirse, según fuentes de la investigación. La célula preparaba una acción de gran envergadura en Barcelona contra la Sagrada Familia o algún otro monumento.

En Alcanar, los terroristas podrían haber fabricado entre 100 y 150 kilos de explosivo TATP con los 500 litros de acetona que habían comprado a principios de enero. Este explosivo, conocido como "la madre de Satán", es utilizado habitualmente por el EI para atentar en Europa y publica manuales en internet sobre cómo hacerlo.

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