La crisis de los socialistas

Rubalcaba aboga por resolver "primero los problemas de España y después los del PSOE"

Borrell reta a los críticos a pronunciarse hoy y llama al diálogo con Podemos, porque "ahí están muchos hijos de socialistas"

01.10.2016 | 02:40
Alfredo Pérez Rubalcaba, ayer.

El exsecretario general del PSOE y exministro Alfredo Pérez Rubalcaba ha reclamado a su partido que ponga por delante la "gobernabilidad de España" a los "problemas y discusiones" internas, y ha aconsejado al líder socialista, Pedro Sánchez, "coger el teléfono y dialogar" con los sectores críticos. En declaraciones antes de asistir a un acto Mataró (Barcelona), Rubalcaba negó que el partido esté "roto" por las 17 dimisiones en la ejecutiva para forzar la dimisión de Sánchez.

Antes del comité federal que se celebrará hoy, al que él no asistirá pese a poder hacerlo, el exlíder socialista ha argumentado que la prioridad ahora debe ser "dar un gobierno estable a España".

"Primero los problemas de España y después los asuntos del PSOE, que son muy importantes, pero sin duda pueden esperar", advirtió.

Rubalcaba ha admitido que un gobierno con C's y Podemos "no se puede hacer, porque ellos mismos se autodeclaran incompatibles", y reprochó a Podemos que no apoyara un gobierno progresista en diciembre cuando "lo tenía a huevo"; del mismo modo que "no se debe hacer" un gobierno con independentistas, porque "es imposible, en eso siento discrepar con mi amigo Miquel Iceta".

Por su parte, el que fuera candidato socialista a la Presidencia del Gobierno de 1999, Josep Borrell, dijo ayer que si lo que está pasando en el PSOE es "un golpe de Estado, está organizado por un sargento chusquero". En declaraciones a la cadena Ser, Borrell hizo un llamamiento para que los miembros de su partido "se tranquilicen y encuentren puntos de diálogo" que eviten la "implosión del PSOE".

A su juicio, Pedro Sánchez sigue siendo el secretario general del partido, pese a la dimisión de 17 miembros de su ejecutiva, porque "sólo puede ser cesado por un congreso o por una moción de censura en el comité federal".

Según Borrell, "hay una lucha de poder" en el partido que "solo puede ser resuelta con un congreso extraordinario", que "ya no se puede parar, le guste o no a los dimisionarios" de la ejecutiva de Sánchez.

Además ha retado a los críticos de Sánchez a que se pronuncien en la cita de hoy: "Madina tendrá que salir de su indecisión y la señora Díaz tendrá que decir cómo vamos a la oposición. Díganme ustedes qué quieren hacer de una vez".

Borrell también ha admitido que en la crisis abierta, además de una pugna por el poder, hay un debate sobre la relación con el PP y también con Podemos, y ha remarcado que el PSOE tendrá que hablar con Pablo Iglesias, porque tiene cinco millones de votos y "muchos hijos de socialistas están ahí".

Es más, ha advertido de que la izquierda no volverá a gobernar si no hay "una convergencia o aproximación de las dos grandes fuerzas". "Vale que no nos gusten algunas posiciones, que sean utópicos, que nos traten mal en algunas comunidades autónomas o que sean difíciles de lidiar, pero son cinco millones de votantes de los cuales al menos tres deberían estar votando socialista".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine