El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha ofrecido al Reino Unido una cosoberanía en Gibraltar que evite a sus habitantes los efectos de la salida de la Unión Europea y ha dicho que el "brexit" es "una oportunidad para España" como no había existido desde el Tratado de Utrecht.

En declaraciones a Efe, García-Margallo ha explicado que además de la cosoberanía que permitiría la aplicación en Gibraltar del Derecho de la UE, España propondrá un estatuto personal para que los gibraltareños tengan la doble nacionalidad y un estatuto especial para el Peñón por un tiempo determinado.

"Sería una situación de seguridad y certeza jurídica que beneficiaría a todo el mundo, por eso yo creo que cuanto antes nos pongamos a la tarea será infinitamente mejor para todos", ha dicho García-Margallo al término de la primera reunión interministerial sobre Gibraltar tras el "brexit", en la que han participado representantes de la Junta de Andalucía y de la mancomunidad de municipios del Campo de Gibraltar.

El titular de Exteriores ha recalcado que "no se trata de una operación de un Gobierno determinado". "Es la operación de toda la nación española que está esperando la recuperación de Gibraltar desde hace más de 300 años".

Según ha explicado, ya ha hablado con la presienta andaluza, Susana Díaz, quien "siempre ha demostrado una enorme lealtad institucional en este tema", sobre las oportunidades que ofrece el nuevo escenario, que también ha tratado ya con Ciudadanos y prevé hacerlo con Podemos.

"A partir de ahí nos pondremos en contacto con las autoridades comunitarias, con el resto de cancillerías europeas y, por supuesto, con el Reino Unido para explicar cuál es nuestra visión", ha indicado.

Se ha mostrado convencido de que las incertidumbres sobre el futuro del Peñón "desaparecerían en el acto", si se decidiesen iniciar las conversaciones bilaterales sobre la cosoberanía y las denominadas conversaciones a cuatro bandas entre España, el Reino Unido, Gibraltar y las autoridades regionales y locales afectadas.

De este modo, ha asegurado, "todo el mundo estaría seguro de que nada variaría" tras el "brexit" y que, por tanto, la salida del Reino Unido de la UE no afectaría a las inversiones previstas, algunas de las cuales "se han paralizado ya", ni a la actividad económica de la zona.