Un pacto en crisis

Puigdemont se someterá a una moción de confianza tras el rechazo al Presupuesto

El Parlamento catalán tumba las cuentas de la Generalitat con los votos de la CUP -La oposición exige al "president" que renuncie al "procés"

09.06.2016 | 02:43
Junqueras consuela a Puigdemont tras el rechazo a los Presupuestos. // Efe

Carles Puigdemont será el primer presidente catalán que se someterá a una moción de confianza. "Después de agosto", dijo el mandatario, pedirá a la Cámara que le confirme si cuenta con el respaldo suficiente para concluir la legislatura de la "ruptura" con España. Fue su reacción al fiasco con el que ayer se saldó el debate a la totalidad de los Presupuestos, que fueron rechazados por todos los grupos, salvo el de Junts pel Sí (JxS), lo que tampoco había ocurrido nunca antes.

Puigdemont ya da por roto el pacto de estabilidad con la CUP. Ayer dependía de los votos "cuperos" para que las cuentas no fueran rechazadas. En septiembre ocurrirá otro tanto, pero entonces le bastará con obtener la mayoría simple; es decir, los 62 votos a favor de JxS y dos síes y ocho abstenciones de la CUP.

Los "cuperos" no se sienten "culpables" de la moción de confianza, pero sí "responsables".

La jornada empezó con una reunión de Puigdemont con los diputados de JxS para analizar las consecuencias de la negativa de la CUP a retirar su enmienda a la totalidad. Esa decisión supone un "punto de inflexión" en la hoja de ruta soberanista, reconoció el president. No obstante, su Gobierno no se "venderá": "Estamos aquí para alcanzar la independencia".

El vicepresidente y consejero de Economía, O0riol Junqueras, advirtió que la retirada de las cuentas tendrá consecuencias "extremadamente severas" para el impulso de la actividad económica y "graves" para la garantía de los servicios sociales.

Pero los "cuperos" acusaron al Govern de haber hecho un Presupuesto muy "continuista", que "claudica" ante las exigencias del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Y después de ofrecerse a negociar las cuentas de 2017, dijeron que el pacto de estabilidad no está roto sino "mutado".

Ya por la tarde, y tal como estaba previsto, el Pleno del Parlament rechazó tramitar las cuentas. Y Puigdemont pidió la palabra para advertir de las consecuencias de ese rechazo. Anunció entonces que en septiembre pedirá la confianza de la Cámara. Y antes de acusar a la CUP de "deslealtad" y de falta de "proporción", aseguró: "No tengo ningún interés en alargar injustificadamente el mandato. Yo quiero hacer la independencia".

Así que, del resultado de la moción, dependerá que se abra un proceso "para unas nuevas elecciones", aventuró.

Los grupos de la oposición exigieron al president que renuncie el procés. Es la "crónica de una muerte anunciada", proclamó Inés Arrimadas (Ciudadanos). El PSC le criticó por no haber sondeado a otros grupos para negociar las cuentas y le pidió una "reflexión" sobre la hoja de ruta soberanista. El líder del PP en el Parlament, Xavier García Albiol, invitó a Puigdemont a declarar "muerto" el proceso secesionista. JxS consideró preferible una "derrota parlamentaria" a la "rendición" ante la CUP, y esta formación abogó por "quitar hierro" a una situación que tampoco es "una catástrofe".

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