Sánchez responsabiliza a Podemos de que el PP siga gobernando si no le apoya

El poder regional del partido de Iglesias presiona al PSOE para que rompa su pacto con Ciudadanos -Socialistas y populares se enzarzan por la fecha de la segunda votación

27.02.2016 | 02:23
Pedro Sánchez defiende el acuerdo con Ciudadanos ante militantes socialistas en un acto en Alcalá Henares. // Efe

"Son tan de izquierdas que son capaces de votar en contra de un candidato del PSOE para que siga gobernando el PP". A cuatro días de que comience el debate de investidura, el líder socialista Pedro Sánchez redobló ayer en estos términos la presión sobre Podemos para intentar que se sumen al acuerdo de su partido con Ciudadanos y reunir unos votos sin los que ahora no tiene ninguna posibilidad de ser el próximo presidente del Gobierno.

En una asamblea con militantes socialistas en Alcalá de Henares, Sánchez de batió en un doble frente: el exterior, a la búsqueda desesperada de apoyos parlamentarios, y el interior, en defensa del acuerdo con Ciudadanos, sobre el que ayer y hoy se pronunciarán las bases del PSOE. Esta consulta, con la que según Sánchez su partido se convierte en el "más democrático del sistema político español", ha dejado en evidencia que el censo socialista, que no llega a los 190.000 afiliados, se redujo en 9.000 militantes desde 2014, una tendencia a la baja que se viene registrando en los últimos quince años. La supresión de las diputaciones es uno de los puntos del pacto que más resistencia interna suscita en el PSOE, dado el peso de estos órganos supramunicipales en la organización territorial del poder en las federaciones con mayor peso en el partido, como Andalucía.

En el frente externo, Sánchez pidió a Podemos y a otras fuerzas que "piensen en el bien común y no en el bien de sus partidos", y advirtió que "hay una línea roja que no vamos a sobrepasar y es que Rajoy siga siendo presidente". El aspirante a presidente del Gobierno reconoce de antemano que "desgraciadamente el bloque de izquierda no suma", por lo que la alternativa a Ciudadanos sería "hacer descansar la gobernabilidad de España en partidos que quieren romper España", en referencia a ERC y Convergencia.

Presión de Podemos

Podemos advirtió ayer de que el pacto con Ciudadanos puede tener consecuencias en aquellas comunidades en las que los socialistas gobiernan con el respaldo del partido de Pablo Iglesias.El más directo fue el líder de Podemos en Castilla-La Mancha, José García Molina, quien alerta al presidente regional, Emiliano García-Page, de que ese pacto podría dejar "en papel mojado" sus acuerdos y que debe elegir sin ambages "el camino de la derecha o de la izquierda".

Muy similar ha sido el aviso del secretario general de Podemos en Baleares, Alberto Jarabo, que en las últimas horas también advertía de que "si se consolida" el pacto PSOE-C's a nivel estatal "podría tener consecuencias en Baleares".

En Baleares, gobiernan los socialistas con MÉS, con el apoyo de Podemos, que ha admitido un aumento de la distancia comunicativa con el Govern.

Con su habitual tono conciliador, el líder de Podemos Aragón, Pablo Echenique, dijo que tiene todavía esperanza de que la situación se reconduzca a partir de la segunda votación de la investidura de Sánchez que será probablemente "fallida", y que espera que entonces el PSOE rompa con Ciudadanos.

El presidente extremeño, el socialista Guillermo Fernández Vara, ha sido uno de los más críticos con las pretensiones de Pablo Iglesias de entrar en el gobierno, y ahora tiene que sacar adelante el segundo proyecto de presupuestos regionales, al que Podemos ya ha presentado una enmienda de totalidad

Segunda votación

Apenas unas horas de diferencia en la segunda votación de la investidura, en la que a Pedro Sánchez le bastaría la mayoría simple para salir elegido, han desatado una fuerte controversia política entre PP y PSOE.

Los socialistas defienden la decisión del presidente del Congreso, Patxi López, de que la segunda votación sea en la mañana del sábado, mientras que los populares reclaman que sea a última hora del viernes. El plan de López es que el pleno de investidura comience a las 16.30 horas del martes con la intervención de Sánchez. Los discursos del resto de portavoces se dejan para el día siguiente, con la primera votación, que podría alargarse hasta las 11 de la noche, lo que llevaría la segunda votación 48 horas después, esto es, a las 11 de la noche del viernes. Aplazarlo al sábado supone restar tiempo al candidato que lo intente después, argumenta el PP. La solución, el lunes.

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