L. DEL CANTO, VALENCIA
No culpables. Ni Francisco Camps ni Ricardo Costa aceptaron que Álvaro Pérez, 'el Bigotes', les agasajara con el regalo de varias prendas de vestir para ganarse su favor y obtener beneficios en contratos de Generalitat.
Así lo han decidido los nueve miembros del jurado que, tras 26 días de juicio escuchando testigos, peritos, documentos y los argumentos de las partes, han sentenciado por cinco votos a favor y cuatro votos en contra, que no se puede demostrar que Francisco Camps y Ricardo Costa aceptaran regalos de la trama Gürtel y, en caso de que esto hubiera sucedido, existen dudas razonables sobre la vinculación entre estos regalos y el cargo que ambos ostentan.
Ni las conversaciones embarazosas, ni el testimonio del sastre José Tomás, ni los gráficos finales aportados por la acusación para simplificar a los ojos del jurado una contabilidad imposible, han convencido a seis hombres y tres mujeres que hoy, tras dos días y medio deliberando, han decidido sentenciar que Francisco Camps, "el ciudadano Camps", como le definió su abogado en el alegato final, no es culpable de haber cometido un delito continuado de cohecho impropio como se le imputaba. Tampoco lo es Ricardo Costa, cuyo nombre no ha aparecido en ninguna factura o tique y cuya defensa se ha centrado además en recordarle al jurado que, como diputado raso, no tenía capacidad de adjudicar ningún contrato a ninguna de las empresas de la trama.