L. DEL CANTO, VALENCIA
No culpables. Ni Francisco Camps ni Ricardo Costa aceptaron que Álvaro Pérez, 'el Bigotes', les agasajara con el regalo de varias prendas de vestir para ganarse su favor y obtener beneficios en contratos de Generalitat.
Así lo han decidido los nueve miembros del jurado que, tras 26 días de juicio escuchando testigos, peritos, documentos y los argumentos de las partes, han sentenciado por cinco votos a favor y cuatro votos en contra, que no se puede demostrar que Francisco Camps y Ricardo Costa aceptaran regalos de la trama Gürtel y, en caso de que esto hubiera sucedido, existen dudas razonables sobre la vinculación entre estos regalos y el cargo que ambos ostentan.
Ni las conversaciones embarazosas, ni el testimonio del sastre José Tomás, ni los gráficos finales aportados por la acusación para simplificar a los ojos del jurado una contabilidad imposible, han convencido a seis hombres y tres mujeres que hoy han decidido sentenciar que Francisco Camps, "el ciudadano Camps", como le definió su abogado en el alegato final, no es culpable de haber cometido un delito continuado de cohecho impropio como se le imputaba. Tampoco lo es Ricardo Costa, cuyo nombre no ha aparecido en ninguna factura o tique y cuya defensa se ha centrado además en recordarle al jurado que, como diputado raso, no tenía capacidad de adjudicar ningún contrato a ninguna de las empresas de la trama.
A este final han contribuido los testimonios aportados por algunos de los testigos como Isabel Jordán, Víctor Campos, Pablo Crespo o el exescolta de la Policía Nacional. La exadministradora de varias empresas del grupo Correa aparecía en una de las grabaciones afirmando que "Hemos pagado incluso 30.000 euros a una tienda llamada Milano para pagar los trajes de Camps"; palabras que iniciaron las pesquisas que han terminado sentando al expresidente de la Generalitat en el banquillo. Sin embargo, Jordán se retractó en su testimonio ante el jurado que ahora le ha absuelto y aseguró que en realidad no sabía si eso era cierto y que fueron palabras pronunciadas bajo presión.
Ayudó también el sentido testimonio de Víctor Campos. Mucho insisitió la fiscalía, en sus alegatos iniciales y sus conclusiones, en recordar al jurado que los otros dos acusado en esta causa, Víctor Campos y Rafael Betoret, se habían declarado culpables. Sin embargo, el exvicepresidente del Consell reivindicó que sólo había aceptado la condena "a efectos formales" para acabar "con un drama personal".
Otro de los testimonios clave de la defensa fue el del exescolta de Camps, perteneciente el cuerpo de Policía Nacional, y que declaró haber prestado 200 euros al expresidente para pagar en Forever Young y que fue corroborada por el chófer oficial que les acompañaba. En este sentido se pronunció también Pablo Crespo, que negó que las empresas que dirigía hubieran pagado trajes a los acusados y aseguró que si eso se hubiera producido él lo sabría.
"Espero que sea declarado inocente", dijo ayer Alberto Fabra. Ahora tiene que decidir qué papel ocupa el hombre que dimitió después de haber ganado las elecciones por mayoría absoluta para defenderse en los tribunales.