El impuesto sobre la renta (IRPF), que grava las rentas generadas por el trabajo y por el ahorro o el capital, y el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) subirán en 2012 y 2013 y además desaparecerá €en este caso por exigencia europea y con carácter permanente€ la bonificación fiscal que existía hasta ahora en el caso del gasóleo para transportistas y profesionales.
Esta incremento de la presión fiscal será, en el caso del IRPF y del IBI, una medida temporal anticrisis, según el Gobierno del PP, pero a los españoles les supondrá pagar durante los dos próximos años del orden de 6.475 millones adicionales en cada ejercicio a la Hacienda Pública. El esfuerzo, si fuese homogéneo para todos los ciudadanos, supondría un sobrecoste fiscal de 137 euros más que tendrá que aportar, de promedio, cada uno de los 47,15 millones de españoles. Se estima que el 64% de la recaudación tributaria que se obtenga de más procederá de los impuestos sobre el trabajo.
La subida del IRPF permitirá al Estado recaudar del orden de 5.371 millones adicionales en 2012. De ellos, se estima que 4.111 millones se obtendrán de las rentas del trabajo y 1.260 millones, de las generadas por el ahorro y el capital.
El gravamen se aplicará sobre todos los tramos de la base liquidable general, aunque los porcentajes de incrementos varían según los niveles de renta: oscilan entre 0,75 puntos porcentuales para el primer tramo de la tarifa (rentas menores) y hasta 7 puntos (hasta el 45% de gravamen) para quienes perciban rentas superiores a 300.000 euros anuales. Entre unos y otro extremos el recargo complementario aumentará progresivamente a medida que crecen los ingresos del sujeto fiscal: será del 2 puntos a partir de rentas de 17.707,2 euros; de 3 por encima de 33.007,2; 4 desde los 53.407,2 euros de ingresos; 5 a partir de 120.000,2 euros; y 6 para quienes ingresen anualmente por unos u otros conceptos más de 175.000,2 euros. En el cuadro adjunto se detalla una tabla orientativa de cómo afectará a cada sujeto fiscal en virtud de sus circunstancias familiares y sus niveles de renta.
En el caso de las rentas del ahorro el aumento será de 2 puntos hasta los 6.000 euros, de 4 hasta los 24.000 y de 6 a partir de esta cifra.
Las personas solteras y sin hijos tendrán que pagar el año que viene 53,86 euros más quienes ingresen por encima de 16.000 euros anuales, 248,88 euros anuales para rentas superiores a 30.000 euros y 20.567,95 euros para quienes ingresen más de 400.000 euros. Para un matrimonio con dos hijos y que haga la declaración conjunta no habrá aumento fiscal en ingresos hasta 16.000 euros, pero deberá pagar 151,81 euros más en niveles de renta superiores a 30.000 euros.