Los agentes de los cuarteles y comisarías gallegas mantienen la alerta ante la posible presencia de ETA en el norte de Portugal. Las fuerzas de seguridad realizan controles periódicos en las carreteras de acceso a los principales nucleos urbanos y en los puentes y autovías que conectan Galicia con el país vecino.La vigilancia se ha centrado,además,en los puertos, aeropuertos,estaciones de autobuses y trenes y en los edificios administrativos de la comunidad gallega.
Cabe recordar que Garikoitz Azpiazu"Txeroki",el ex jefe de la banda detenido en Francia en noviembre de 2008,había ordenado al último comando desarticulado en las últimas semanas en Euskadi y Huesca atentar contra oleoductos, puertos,aeropuertos y empresarios que se resisten a pagar el impuesto revolucionario. Como la capacidad operativa de la banda se ha visto mermada ante la ofensiva de las fuerzas de seguridad en España, Francia y Portugal, los expertos antiterroristas sospechan que ETA atacará lugares públicos,donde es más fácil pasar desapercibido.
De los atentados con coches bomba y los asesinatos a punta de pistola,la banda ha pasado en los últimos años a realizar"campañas" consistentes en la colocación de bombas en lugares turísticos. Pese a que lamayoría de los atentados se realizaron en el Levante, Andalucía o la costa cantábrica, un comando de terroristas se desplazó en verano de 2004 a Galicia para colocar dos bombas en Baiona y Sanxenxo. Las bombas en contenedores ubicados en los puertos de estas dos localidades turísticas provocaron heridas leves a cinco personas.
La del verano de 2004 fue la última campaña de ETA en la comunidad gallega. Salvo el arresto de un etarra vinculado al"comandoVizcaya" en julio de 2008 en Nigrán, donde se encontraba de vacaciones, nos tenemos que remontar a 2001,cuando la organización terrorista encargó a Alicia Sáez de la Cuesta y Nerea Garaizar que formaran un comando. ETA pretendía realizar una gran ofensiva de atentados,pero la intervención de las fuerzas de seguridad lo impidió.El principal objetivo de las etarras, residentes en un piso franco en Santiago, era Manuel Fraga.
El ex presidente de la Xunta ya había sido objetivo de los terroristas en 1987.ETA llegó a tener un piso en A Coruña,donde los policías hallaron una lista con doscientos nombres de políticos y empresarios, entre los que figuraba Fraga,a quien planearon asesinar en los actos de las fiestas del Apóstol.Un mes después de la desarticulación del comando, la banda colocó tres bombas en Santiago y Baiona. ETA atacó en Galicia o intentó hacerlo en al menos nueve ocasiones. Y formó dos comandos,pero nunca consiguió que se asentaran en la comunidad gallega.