EFE - BILBAO
La Ertzaintza detuvo ayer a cinco personas en Vizcaya y Guipúzcoa por su relación con varios atentados de ETA, entre las que se encuentra Ibon Iparragirre Burgoa, a quien se le considera líder del grupo y se le vincula con los ataques contra la comisaría de la policía vasca en Ondarroa y la Caja Vital en Vitoria.
La operación policial ha sido la primera actuación contra ETA de la división antiterrorista de la Ertzaintza, puesta en marcha recientemente por el Gobierno vasco, del PSOE. Esta Policía no desarticulaba un comando desde 2003.
En el registro de uno de los pisos relacionados con Iparragirre los agentes han hallado material explosivo, bombas lapa y un arma corta.
Las detenciones se produjeron en varias localidades costeras del límite entre Guipúzcoa y Vizcaya, en los municipios de Mutriku, Deba, Ondarroa y Gizaburuaga, y la operación estuvo coordinada por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.
El consejero vasco de Interior, Rodolfo Ares, afirmó que los cinco presuntos miembros de ETA están implicados "con toda claridad" en el atentado contra la comisaría de la Ertzaintza en Ondarroa (Vizcaya), perpetrado el 21 de septiembre de 2008.
Junto a Iparragirre Burgoa, de 36 años, fueron detenidos Xeber Uribe Beitia, de 32 años; Asier Badiola Lasarte, de 29 años; Javier Zubizarreta Legardi, de 40 años, y Jon Iñaki Esnaola Alba, de 34 años. Todos ellos eran presuntos miembros legales –no fichados– de la organización.