AGENCIAS/
Este sábado en Mallorca, el líder del PP, Mariano Rajoy, ha reconocido que hay algunos "compañeros nuestros que no se han comportado como debían hacerlo". El presidente del PP se ha referido así a los últimos casos de corrupción, los relacionados con su partido. "El PP puede haberse equivocado en alguna decisión, pero puede andar con la cabeza muy alta en las islas", ha asegurado Rajoy.
El presidente 'popular' ha subrayado que no piensa permitir "ni aquí ni en ningún lugar de España esos comportamientos", pero ha dejado claro que, de la misma forma, no acusará "a nadie si no tengo la firme convicción de que ha hecho lo que no debía".
Ley de Extranjería
Por otro lado, el presidente del PP, ha pedido hoy al Gobierno que "se avenga a razones" y cambie la Ley de Extranjería vistos los "efectos de la demagogia" en la localidad barcelonesa de Vic.
Rajoy no ha evitado una alusión en Baleares a la situación generada en aquel municipio, donde el Ayuntamiento, con alcalde de CiU y con el apoyo de PSC y ERC, ha aprobado una normativa de empadronamiento contra los inmigrantes irregulares.
Ha ironizado acerca de las críticas que recibió el PP cuando criticó la Ley de Extranjería, el "papeles para todos" y "las regularizaciones masivas" dentro de una "política suicida" en materia de inmigración, y acto seguido ha lamentado que la normativa, tras los cambios hechos en su redacción, no valga "para nada".
Porque ahora, según Rajoy, "compañeros de partido" de PSC y PSOE, así como sus "socios" en la aprobación de la nueva Ley de Extranjería, han avalado en Vic una normativa que prohíbe a los inmigrantes en situación irregular el empadronamiento en el municipio, cuando en teoría la ley impide tal extremo.
Si bien se ha mostrado partidario de que la legislación se cumpla, también se ha mostrado a favor de que se cambie la Ley de Extranjería y se evite así "generar más problemas" a los ciudadanos.
El presidente del PP también se ha referido a la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el nuevo Estatuto catalán, aún pendiente.
En concreto, ha exigido al jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que sea él quien dé las explicaciones pertinentes, pues ha sido él quien "prometió lo que sabía que no se iba a cumplir" y quien, tras "presumir de ser el gran protagonista", convirtió las relaciones entre el Ejecutivo central y la Generalitat en "un cementerio de promesas incumplidas".