LUIS MUÑIZ - MADRID
El PP lo tiene claro: el Gobierno "pagó" con intereses agrícolas la resolución del "caso Haidar". Dos días después de que la activista regresara a El Aaiún, Mariano Rajoy denuncia que Marruecos ha sacado doble tajada del problema creado por la saharaui y su huelga de hambre de 32 días en el aeropuerto de Lanzarote: un acuerdo con la Unión Europea que perjudica los intereses agrícolas españoles y el reconocimiento de que la antigua colonia no es territorio ocupado.
Lo primero fue negado ayer por el embajador de Rabat en Madrid, Omar Azziman; no así lo segundo. Azziman insistió en desvincular la repatriación de Aminatu Haidar del acuerdo agrícola.
Las negociaciones, explicó, "llevaban muchísimo tiempo" desarrollándose, y es una "coincidencia" que fuera el mismo día, el jueves, cuando se firmó el convenio en Bruselas y se decidió, también, el regreso de la activista a El Aaiún. Gracias a este acuerdo se incrementa el cupo de tomates marroquíes que pueden entrar en el mercado europeo con arancel reducido.
Rajoy ya advirtió el viernes de que la gestión del Gobierno para resolver el "caso Haidar" la iban a "pagar" los agricultores españoles. Azziman no quiso responder ayer a esta denuncia: estaba más interesado en la dimensión política del caso.
Así, subrayó que la postura del Gobierno de España, al admitir que es la ley marroquí la que impera en el Sáhara Occidental, supone un reconocimiento de que la ex colonia no es un territorio ocupado, sino que está bajo dominio del reino alauí.
Para Rajoy, sin embargo, el "caso Haidar" "ha terminado con la derrota total de nuestro país y el triunfo para todos los demás" debido a la "sucesión de chapuzas y engaños" del "Gobierno español".
Bajo su punto de vista, Marruecos ha podido ver "cómo sus intereses agrícolas se refuerzan en la UE, en perjuicio de los agricultores españoles" y también "cómo España reconoce que en el Sáhara se aplica la legislación marroquí".
"Francia –prosiguió Rajoy– ha reforzado su control sobre la política exterior española al actuar como mediador; Haidar ha colocado la causa saharaui en la agenda política mundial, y Estados Unidos puede exigir a España más compromisos tras su labor de mediación".
"Todo el mundo gana, salvo el Gobierno español, que cada vez pierde más peso en el mundo, y salvo los agricultores españoles, que se convierten en los paganos de los errores y disparates de (José Luis Rodríguez) Zapatero", resumió.
El ministro de Fomento, José Blanco, respondió a estas afirmaciones llamando "mentiroso compulsivo" al presidente del PP, al que le molesta, en su opinión, que el Gobierno resolviera el conflicto, y por eso habla desde la "hipocresía".
Y, mientras tanto, los actos en apoyo a Aminatu Haidar han continuado en Canarias o en Madrid, donde centenares de ciudadanos se concentraron para celebrar el regreso de la activista a la capital de la antigua colonia española.