AGENCIAS - BARCELONA
El presidente de la Generalitat de Catalunya, José Montilla, ha declarado la guerra a quienes toquen el Estatut. En un acto organizado por los socialistas catalanes en Barcelona, Montilla avisó de que defenderá el Estatuto catalán "con inteligencia y fuerza, con amabilidad y determinación" y su constitucionalidad "hasta las últimas consecuencias".
Además, el presidente de la Generalitat de Catalunya defendió que el Gobierno autonómico está desplegando el texto con rigor y ambición. Estas declaraciones surgen después de que el jueves los periódicos catalanes publicarán un editorial conjunto en el que defendían la constitucionalidad del texto bajo el título La dignidad de Catalunya.
Por otra parte, al cumplirse el tercer aniversario desde que Montilla fue investido presidente de la Generalitat, anunció que el PSC batallará "como nunca" para que su formación sea la fuerza con más votos y más escaños en las próximas elecciones autonómicas. Sin embargo, reconoció que a 50 semanas para que se celebren los comicios las encuestas los dan como segundos por detrás de CiU.
"No nos conocen"
"Los que creen que ya está todo decidido no nos conocen", avisó. En este sentido, garantizó que las aspiraciones del PSC no es sólo que sumen fuerzas al tripartito, sino ganar las elecciones. Por eso, instó a toda la militancia en Cataluña y a sus dirigentes a trabajar firmemente hasta alcanzar la victoria en una carrera electoral que se disputará hasta el último segundo. "Quiero hacer historia", manifestó.
Montilla aprovechó la ocasión para hacer balance de los tres añosde su Govern y de los seis de ejecutivos de izquierdas en la Generalitat. Por ello, emplazó a la militancia a explicar "en cada conversación, en cada reunión", los logros que está haciendo la izquierda en Cataluña.
"Hemos gobernado bien, hemos conseguido cosas inimaginables", como el Estatut, la nueva financiación, la ley de barrios, la apertura del túnel de Bracons, el tercer carril de la AP-7, el primer tramo del canal Segarra-Garrigues y la inauguración de la nueva desalinizadora de El Prat de Llobregat", recordó en un más encendido tono localista y autonómico.
Por su parte, el presidente de CiU, Artur Mas, pasó de instar a Montilla a convocar una cumbre de partidos para abordar cómo defender el Estatut a criticar la actitud "de brazos cruzados" del presiente catalán, al que ve "paralizado".
Mientras, el líder del PP, Mariano de Rajoy, consideró que el Constitucional está ahora "en tela de juicio" y de que la "primacía" de la ley y del Estado de Derecho se encuentra "en discusión", una situación de la que responsabilizó al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, por no medir "las consecuencias de sus actos".
Cataluña vive pues una tensa espera por la sentencia del Tribunal Constitucional a los recursos sobre el Estatuto de Autonomía, un asunto encallado en el alto tribunal desde hace tres años y que ha llevado a un nuevo enfrentamiento entre PSOE y Partido Popular a cuenta de las aspiraciones del autogobierno catalán.