AGENCIAS - MADRID
El juez de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, envió ayer a prisión a otros nueve presuntos miembros de Segi y dejó en libertad a otros dos. Grande-Marlaska finalizó ayer con los interrogatorios de los 34 detenidos durante la madrugada del pasado martes en la macrooperación contra la organización juvenil abertzale, considerada la cantera de ETA. A los interrogatorios, que comenzaron el jueves, ayer se sumó el de un joven que permanecía huido desde el martes y que fue arrestado ayer por la mañana en las inmediaciones de la Audiencia Nacional cuando se disponía a entregarse.
En total, el juez ha enviado a prisión a 31 de los 35 jóvenes a los que ha tomado declaración. Ayer dejó en libertad a cuatro: Oihane Fernández y Raúl Iriarte, el pasado jueves, y Joseba Dalmau e Iker Martínez. A los tres primeros les ha impuesto como medidas cautelares comparecencias semanales, la prohibición de salir de España y la obligación de comunicar su domicilio, mientras que el detenido ayer sólo deberá acudir al juzgado cuando se le llame.
El juez acusa a todos de integración o colaboración en organización terrorista. En su auto, Marlaska advierte de que la organización juvenil abertzale Segi "no es más que un tentáculo de ETA" y pone de manifiesto los planes de la denominada cantera de ETA de realizar un boicot contra Coca Cola.
Con esta operación, que llevaba varios meses preparándose, el Ministerio del Interior considera que se puede dar por concluida "la casi total desarticulación de las estructuras clandestinas de SEGI en España". Además de constituir actualmente la cantera de la banda terrorista, para el Gobierno los integrantes de Segi son los encargados por la banda terrorista de llevar a cabo acciones de desestabilización mediante la denominada "violencia callejera", siendo la organización de la izquierda abertzale "más ortodoxa y de mayor fidelidad" a la banda terrorista.
Los actos de protesta por las detenciones de miembros la organización juvenil aberzale continuaron en la madrugada de ayer. En esta ocasión, el objetivo de los radicales fue Vitoria.
Allí quemaron varios contenedores y un cajero y apedrearon la furgoneta que iba a limpiar los destrozos ocasionados. Dos jóvenes fueron detenidos por los actos de kale borroka. Según informó el departamento vasco de Interior, las detenciones fueron practicadas en el transcurso de esos incidentes por la Policía Local de Vitoria y que ambos detenidos fueron trasladados a dependencias de la Ertzaintza acusados de un delito de desórdenes públicos.