REDACCIÓN - VIGO
Desde la misma cárcel, y pese a la prohibición de ETA, la dirección de Batasuna intenta mantener abiertas las vías políticas. Documentos incautados en prisión a destacados dirigentes, como Arnaldo Otegui, instan a la banda armada a establecer un debate interno sobre la renuncia a la violencia.
Los textos interceptados en prisión, según informaba ayer la Ser, iban dirigidos a miembros de la actual izquierda abertzale que están en libertad. En una de las cartas interceptadas, el líder de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, asegura textualmente que "hay que seguir para adelante porque los otros, y no todos, son solo 220". La policía interpreta que Otegui se refiere a ETA al hablar de los 220.
En otra misiva descubierta a otro dirigente destacado, a Arkaitz Rodríguez, se exige a Ezker Abertzalea detener a los replicantes de la organización ilegalizada Segi y convencer a los ex presos de la banda armada de que la vía política es la única salida posible para la negociación. Rodríguez manda además un mensaje a un miembro de ETA encarcelado en Francia para que abra un debate interno en la dirección de la banda
La lectura policíal es la que la izquierda abertzale intenta estar presente en las elecciones del 2011, a pesar de la negativa de ETA a ensayar nuevas vías políticas tras la encarcelación de Bateragune.
El histórico dirigente de HB Tasio Erkizia se mostró convencido de que ETA "va a apoyar" la propuesta de Alsasua porque "ilusiona a la gran mayoría", y afirmó que "es evidente que la izquierda abertzale está en la clave" de que "no es el momento de la lucha armada".
"La izquierda abertzale ha dado un paso al frente para hacer un planteamiento, para abrir las puertas a un nuevo ciclo político", aseveró. En este sentido, afirmó que el documento de Alsasua es "una iniciativa valiente que plantea que son necesarias nuevas estrategias que lleven a compartir nuestros planteamientos con otras formaciones políticas".
Por otra parte, la Audiencia Nacional juzgará los próximos 27, 28 y 29 de enero al ex portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi, acusado de los delitos de enaltecimiento de terrorismo y reunión ilícita tras el homenaje realizado al preso etarra José María Sagarduy el 9 de julio de 2005 en Amorebieta (Vizcaya).