A. OTERO - VIGO
Veinticuatro horas después de la liberación, a bordo del Alakrana todavía se revive la pesadilla. Su patrón, el baionés Ricardo Blach, confesaba ayer que las horas previas al rescate “fueron muy críticas”. Había más de 60 piratas en el barco, y por si fuera poco, los jefes advirtieron a los oficiales de que tuvieran cuidado cuando ellos abandonasen el buque, porque habría otro grupo de bucaneros muy cerca dispuestos a secuestrar de nuevo el atunero.
Escoltado por las fragatas Méndez Núñez y Canarias con rumbo a Seychelles, el patrón del Alakrana relataba ayer cómo vivieron a bordo las horas previas a liberación: “El penúltimo y el último día había mucha tensión a bordo entre los 63 piratas. Algunos ya se había hecho con algo de botín, pero lo tenían escondido por algún lado. Después venían otros que no habían estado antes en el barco y le robaban a aquellos, y venga las peleas, las tensiones, amenazándose con las pistolas día y noche. Ha sido muy fuerte. Lo pasamos realmente mal”.
“No podía anunciarlo a nadie”
En el barco ya sospechaban que la liberación se produciría en cualquier momento. Sin embargo, todos guardaron silencio por seguridad. “Fue muy delicado porque no se lo podíamos anunciar a nadie. Los piratas no decían, ‘tener cuidado’, que en cuanto ellos se fueran otro grupo de bucaneros que estaba muy cerca trataría de cogernos. Por eso, nada más izar el ancla llamé a la Méndez Núñez, que envió a uno de sus helicópteros y a otro de la Canarias, y enseguida se presentaron las fragatas y ya quedamos amparados por ellos totalmente”.
El patrón asegura que psicológicamente la tripulación estuvo al límite. Como ejemplo, el de un marinero “al que se le fue la cabeza totalmente. Con decirte que quería marcar un número de teléfono y no marcaba más que el asterisco”. Afortunadamente ahora ya se ha recuperado, al igual que otro tripulante que permanece asistido por una ATS militar en la enfermería del Alakrana.
Ricardo Blach pudo agradecer ayer personalmente al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, los esfuerzos hechos por el Ejecutivo para lograr la liberación del pesquero. Zapatero conversó telefónicamente con el patrón antes de intervenir en la sesión de control en el Congreso, según fuentes citadas por la agencia Efe.
Blach informó al presidente del Ejecutivo de que todos los tripulantes se encuentran bien y con “buen estado de ánimo” una vez que navegan rumbo a las islas Seychelles, adonde se espera que llegue el barco hoy o mañana primera hora.