AGENCIAS - MADRID/BRUSELAS
La activista saharaui Aminetu Haidar, expulsada el sábado de El Aaiún a Lanzarote por las autoridades marroquíes, inició a la una de la madrugada del lunes una huelga de hambre en el aeropuerto de Arrecife para exigir que se le permita regresar al Sáhara Occidental y protestar por su entrada forzosa en España pese a no tener pasaporte. El incidente ha movilizado a los grupos españoles de apoyo al pueblo saharaui y aumentan las críticas al ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, por "justificar" la expulsión de Haidar.
Mohamed Salem Uld Salek, ministro de Exteriores de la autoproclamada República Arabe Saharahui Democrática advirtió ayer al Gobierno español de que las últimas declaraciones del ministro de Exteriores podrían suponer una grave "colaboración o connivencia" con Marruecos. El domingo, Moratinos aseguró que la admisión de Haidar el sábado en Lanzarote es legal. Interior aseguró ayer que la activista accedió a España gracias a la vigente Ley de Extranjería que, excepcionalmente, permiten la entrada de extranjeros sin pasaporte por "motivos humanitarios".
Por otra parte, Moratinos, pidió ayer a Haidar que "se tranquilice" y aseguró que el Gobierno está haciendo "lo que tiene que hacer" y que trasladará la "preocupación" de Haidar a las autoridades marroquíes.
Moratinos subrayó que las explicaciones por la expulsión de Haidar es algo que hay que solicitar a Marruecos "y no a las autoridades españolas".