D. VÁZQUEZ/C. GONZÁLEZ - BAIONA/CANGAS
Familiares de los tripulantes gallegos secuestrados en el pesquero Alakrana confirmaron que acudirán hoy, junto a parientes de los marineros vascos, a una reunión en Madrid con el presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes, en la sede del alto tribunal. El encuentro, solicitado por los propios familiares, está previsto para la una de la tarde, según informaron fuentes judiciales.
Durante esta entrevista, los familiares tendrán oportunidad de preguntar al presidente de la Audiencia Nacional sobre la situación de los dos piratas detenidos que permanecen en España y las opciones jurídicas para que sean devueltos a su país y cumplan allí la pena.
Jesús Dacosta, hermano del marinero cangués Secundino Dacosta, rehén de los piratas a bordo del Alakrana, tenía previsto viajar ayer por la noche a Madrid junto al resto de familiares de los marineros secuestrados El único fin de este encuentro es pedirle "que suelten a los dos piratas detenidos en España para que sus compañeros en el barco liberen a los marineros".
También Antonio Costas, hermano de Pablo Costas, otro de los secuestrados, confirmó que acudirá al encuentro en Madrid y aseguró sentirse hasta cierto punto "aliviado" al comprobar que "empiezan a moverse las cosas" en todos los frentes.
Ambos se entrevistaron ayer, junto con otros diez familiares de los pescadores gallegos, con el presidente de la Xunta, Núñez Feijóo, pero ninguno quiso entrar en valoraciones políticas: "Lo único importante es que traigan a mi hermano a casa. No hago ni quiero hacer política", apuntó Jesús Dacosta. Eso sí, considera que el Gobierno estatal está ahora mucho más implicado, pero no comparte que ahora Zapatero diga, después de 39 días, que el problema está encauzado.
Secundino Dacosta (padre) teme, por su parte, que el patrón del Alakrana no esté hablando con libertad y pide que el Gobierno libere a los dos piratas detenidos en España "porque la cosa está muy fea". Secundino Dacosta tiene miedo por las secuelas que le quedarán a su hijo.
En Gondomar, Silvia Albés sigue tambien con inquietud el largo proceso de liberación del barco en el que se encuentra su marido, Pablo Costas. Valoró la "implicación" de Zapatero en el secuestro, aunque apuntó que "tenía que haber estado ahí desde el primer día. Reconoció que "más vale tarde que nunca" y que, en todo caso, "no es momento de tirones de orejas, sino de poner toda la carne en el asador" para buscar una "pronta solución" al secuestro.
Mientras, en Moaña, Joaquín Fernández, sigue angustiado las noticias y dice que ya no sabe a qué atenerse. Su hijo Joaquín, que es natural de Baiona, es otro de lo secuestrados a bordo del Alakrana. "Van al mar a ganarse la vida y se encuentran con este papel", dice este hombre que sí considera que el Gobierno está haciendo lo máximo. Rosa María Juncal, la mujer del otro marinero moañés José Carlos Meira, rechaza realizar más declaraciones.