AGENCIAS - MADRID
Esperanza Aguirre dió ayer plantón a Mariano Rajoy. En vez de asistir a la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP optó por asistir a la inauguración de una escuela infantil en Majadahonda. Su ausencia provocó malestar y críticas entre la mayoría de los dirigentes territoriales del partido.
La presidenta madrileña criticóel trato equidistante que dirección nacional le está dando respecto al vicealcalde Manuel Cobo. "Da la impresión de que la agredida, que soy yo, la víctima, se coloca al mismo nivel del agresor. A mí la equidistancia entre los agresores y las víctimas me parece realmente muy lamentable", sentenció Aguirre tras visitar un centro deportivo en Leganés.
En un intento de justificar su ausencia, Esperanza Aguirre deijo que así el PP reflexionaría con más libertad y tranquilidad sobre lo que llamó "el caso Cobo". Sin embargo, la presidenta regional concitó los reproches de la mayoría de los barones territoriales. Reproches en general "implícitos", pero también "explícitos", como los que han proferido la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá; la de Cádiz, Teófila Martínez; y la diputada Celia Villalobos.
La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, rechazó la interpretación de Aguirre de que en la reunión del Comité Ejecutivo nacional del partido se le ha colocado al mismo nivel a ella y a Manuel Cobo. Sobre el plantón de la presidenta madrileña, dijo que no iba a interpretar los gestos de nadie.
Cospedal aseguró que en la reunión no se mencionó explícitamente el relevo en la presidencia de Caja Madrid ni se citó a quien podría optar finalmente a ese puesto, Rodrigo Rato. Para ella, la conclusión se resume en las palabras de Rajoy de que "no habrá próxima vez", porque aseguró que han sido secundadas por todos y cada uno de los veintiséis dirigentes que han intervenido en el Comité.
En cuanto a la situación en el PP valenciano, destacó que se aprobó por una amplia mayoría una nueva ordenación de su estructura y la dirección nacional respalda esa decisión. De este asunto apenas se habó en el Comité, lo que no impidió al presidente regional, Francisco Camps, pedir un turno de palabra para efectuar una declaración "exagerada" de adhesión a Rajoy, según fuentes del partido consultadas por la agencia Efe. En Alicante, el zaplanista José Joaquín Ripoll advirtió de que impedir hacer declaraciones es cosa de otros tiempos.