AGENCIAS - MADRID
Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, cedió ayer a las presiones del presidente de PP, Mariano Rajoy y aceptará que Rodrigo Rato presida Caja Madrid. El candidato propuesto por Aguirre, el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, decidió retirarse ayer de la lucha por hacerse con la presidencia de la entidad. Tras su anuncio González dio también su respaldo a la candidatura del asturiano Rodrigo Rato despejándole de esta forma el camino a la presidencia de la cuarta mayor entidad del país.
González, mano derecha de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, aseguró que espera que de esta forma "el proceso de renovación de la entidad culmine cuanto antes". La presidencia de la Caja Madrid había desatado un enconado enfrentamiento entre la Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy. El vicepresidente agradeció el apoyo que ha recibido de todos los sectores y destacó que ante la polémica suscitada en los últimos días en relación con la Caja, su posición en este proceso "no ha sido otra que articular un gran acuerdo de estabilidad entre todos los sectores en Caja Madrid en beneficio de la misma y del papel que dicha entidad debe jugar en la Comunidad y en España".
Con la renuncia de González la presidenta de la comunidad madrileña cede ante las presiones de Génova que no veía con buenos ojos que su "número dos" fuera catapultado hacia la presidencia de la entidad. González tampoco será presidente de la filial Cibeles, como se había especulado hace unos días, la corporación financiera de la entidad. Según la Ley de Cajas, Mariano Rajoy no puede elegir el nombre del futuro presidente, si no que debe ser el consejo de administración de la entidad el que lo haga.
Minutos después de que González anunciara su renuncia a la presidencia, Esperanza Aguirre le calificaba como "un servidor público ejemplar", y señalaba que el vicepresidente de la comunidad había "hecho un servicio de lealtad para la estabilidad de Caja Madrid".
La renuncia de González deja ahora vía libre a la candidatura del que fuera ministro de Economía con el Gobierno popular de José María Aznar. La figura de Rodrigo Rato es la que mayor consenso ha generado entre los populares y el propio Gobierno central. Mariano Rajoy ya le mostró su apoyo la pasada semana asegurando que no había duda de "su reputación y prestigio dentro y fuera del panorama nacional". Mientras que José Luis Rodríguez Zapatero aseguró que "no tiene una posición contraria" a la candidatura del ex presidente del FMI.
Fuentes del Gobierno regional madrileño destacaron que Aguirre ha optado por aceptar la candidatura de Rato después de que se la presentase en los últimos días como opositora a esta opción, cuando hace un año fue ella misma la que defendió al ex vicepresidente económico para ocupar la presidencia de la caja. "No queremos que la caja sea un elemento de confrontación con la dirección nacional, ni que nos marque el ritmo, sobre todo cuando nunca hemos rechazado a Rato", plantearon estas fuentes.
Otras fuentes, sin embargo, apuntan que Aguirre no quería a Rato y que, en el caso de que no pudiese ser González, hubiese preferido una tercera opción. La decisión de Aguirre se produce sin estar resuelto el confliecto por las declaraciones del vicealcalde de la capital, Manuel Cobo, dado que su comparecencia ante el Comité de Garantías del PP se celebrará mañana.
El secreterio de Estado de Economía, José Manuel Campa, defendió que la situación de Caja Madrid no afectará a la estabilidad del sector financiero.