AGENCIAS - MADRID
La dirección nacional del PP reclamó ayer a Francisco Camps que tome medidas tras la aparición del informe policial que apunta a una supuesta financiación irregular del partido en Valencia. Tras asegurar que no es admisible que dicho informe se haya «elevado a la categoría de condena, la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, recomendó a Camps «actuar convenientemente en este asunto, de manera libre y contundente».
Las palabras de Cospedal, quien confesó haber hablado del asunto con Camps, fueron interpretadas como una advertencia de ceses en el PP valenciano que podrían alcanzar al mismísimo secretario regional, Ricardo Costa. La número dos de Génova criticó hasta en tres ocasiones que el informe de la Brigada Policial de Blanqueo, sobre la supuesta financiación irregular del PP valenciano, «se haya elevado a la categoría de condena» cuando no hay imputaciones judiciales ni actuaciones de la fiscalía. Sin embargo, rechazó calificar el informe de montaje como hizo Costa, aunque en dos ocasiones fue desestimado por el Tribunal de Valencia.
Mariano Rajoy dijo que los populares valencianos están en una «situación diabólica» por tener que «demostrar su inocencia cuando nadie les está acusando». «Tengo mucha confianza en Camps, le he apoyado y lo sigo apoyando. Espero que hagan un esfuerzo para demostrar no sé exactamente qué, pero van a tener que demostrar su inocencia sin que nadie demuestre su culpabilidad», destacó .
Sobre si cree que son «falsos» los informes publicados estos días, subrayó que él cree en la presunción de inocencia. Ante las conversaciones publicadas entre dirigentes del PP valenciano y el responsable de Orange Market, el líder del PP señaló que «los diálogos son interpretables» y destacó que su partido ha asegurado que sus cuentas están claras. «Espero que esto se explique bien. Pero tiene gracia que alguien tenga que demostrar su inocencia cuando nadie le está acusando», resaltó.
En cuanto a la información acerca de que Álvaro Pérez, alias «El Bigotes», le envió una carta cuando ocupaba un cargo en el partido, Rajoy replicó: «Ni la más remota idea». A renglón seguido, señaló que fue nombrado secretario general en 2003 –en sustitución de Javier Arenas– y que en su puesto recibe muchas que no lee. «De esa carta me enteré ayer (el domingo)», indicó. Rajoy se refería a una supuesta misiva en la que El Bigotes le exigía pagos en negro por actos del PP en Galicia.
Lo último publicado sobre el informe policial sostiene que existen indicios de financiación ilegal del PP a nivel nacional entre 1996 y 1999 a través de las empresas de Gürtel. En ese período, la trama facturó más de seis millones de euros (1.027 millones de pesetas al PP), según la contabilidad hallada en una caja a nombre de Pablo Crespo.
«Rajoy cargó contra el fiscal general, al que acusó de tratar «de forma diferente» al PSOE que al PP, y de no investigar las actuaciones sumariales declaradas secretas que se han filtrado. Esas filtraciones, prosiguió, provocan «juicios paralelos» .
La Fiscalía Anticorrupción quiere que la esposa del senador y ex tesorero del PP Luis Bárcenas declare como imputada y explique el origen de algo más de un millón de euros hallados en una cuenta de 2007 a su nombre. La presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, reveló ayer que Cándido Conde Pumpido le ha dicho que mañana se levantará el secreto del sumario sobre Gürtel. Aseguró que no se siente discriminada por Génova porque a ella no se le acusó de nada y a Camps sí. «Yo no voy a apoyar ninguna irregularidad», añadió Aguirre, quien del alcalde Ruiz Gallardón dijo: «No es mi enemigo, en todo caso mi adversario».