EUROPA PRESS - MADRID
El nuevo alcalde de Benidorm, Agustín Navarro, afirmó ayer que no denunciará los intentos de soborno a tres de sus concejales antes de la votación de la moción de censura que quitó la Alcaldía al PP porque proceden de "íntimos amigos" de los propios ediles y éstos han pedido que no acuda a la Fiscalía.
En declaraciones a Telecinco el regidor explicó que tres de sus concejales fueron "tocados por cierta gente", pero para acudir a la Fiscalía tendría que denunciar a estos "amigos" de los ediles.
Aunque indicó que han sido los propios ex concejales del PSOE quienes le han pedido que no les denuncie, Navarro advirtió a continuación de que en el caso de que hubiera otro intento de este tipo, acudirá a la Fiscalía.
Navarro ya denunció a mediados de este mes "maniobras torticeras del PP en el Gobierno de Benidorm" y supuestos "intentos de compra" a los tres concejales citados, que son Jaime Llinares, Eliseo Yus y Manolo Cabezuelos.
Según Navarro, se llegó a ofrecer "cargos importantes" a cambio de no firmar la moción, al tiempo que añadió que estos ofrecimientos se hicieron "de manera muy inteligente, ya que los ´ganchos´ eran íntimos amigos" de los propios concejales.
El nuevo alcalde explicó ayer que la de Benidorm no ha sido una moción de censura "al uso" en la que pudiera haber "un interés urbanístico detrás", sino que consideró que ha habido un "lío" dentro del Partido Popular, en el que sus ediles "se han dividido".