AGENCIAS
El presidente de la asociación que agrupa a las cajas españolas, Juan Ramón Quintás, se ha quedado solo al pedir elecciones anticipadas al Gobierno si no logra un gran acuerdo contra la crisis. Su homólogo al frente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, se ha limitado a decir que e trata de una decisión de los políticos que están gobernando en este momento. "Pueden adelantarlas o puede continuar su mandato como es lógico porque nadie se lo puede impedir", concluyó. Eso sí, consideró necesario hacer pactos importantes en el país sobre energía, justicia, educación y otros, al tiempo que resaltó la importancia de acometer reformas estructurales para garantizar una buena salida de la crisis.
Más beligerante se ha mostrado Cándido Méndez, dirigente de UGT, que ha respondido a Quintás con la acusación de que las cajas de ahorro han sido corresponsables de la crisis. Para Méndez, el presidente de la CECA "ha dicho lo que pensaba, pero no ha pensado lo que ha dicho", y ha cuestionado su legitimidad para exigir responsabilidad a los agentes sociales, cuando en la era "de la arcadia feliz", las cajas orientaron la mitad de sus créditos al sector de la construcción.
Sobre el origen de las declaraciones de Quintás, la falta de un acuerdo entre el Gobierno y los agentes sociales para tomar medidas y acometer las reformas que la economía necesita para dejar atrás la crisis, Díaz Ferrán, aseguró hoy que el diálogo social "está funcionado otra vez", ya que la CEOE nunca lo dio por "roto" y, además, añadió que los demás agentes sociales han vuelto a la mesa de la que nunca se levantó la patronal. Así lo puso de manifiesto a los medios de comunicación tras la intervención del comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, donde consideró que los sindicatos se han dan cuenta del camino que hay que seguir al aceptar las condiciones que ha puesto el Gobierno para el aumento de los salarios de los funcionarios en 2010. "Se están dando cuenta de que hace falta mucha moderación", señaló, tras confiar en que las negociaciones sigan "por buen camino" en los próximos días porque la sociedad necesita los avances del diálogo social.
En este punto, ha valorado que los sindicatos hayan aceptado la propuesta del Gobierno de subir el sueldo de los funcionarios un 0,3% ya que, según ha añadido, demuestra que "la moderación" es el camino a seguir en las negociaciones y se ha mostrado confiado en que los representantes de los trabajadores rebajen sus pretensiones.
De hecho, el primer paso que tienen que dar ahora los agentes sociales es desbloquear la firma de los 1.500 convenios colectivos pendientes de que la patronal les de su visto bueno. Tras empezar pidiendo un alza salarial del 2%, los sindicatos han rebajado esta cifra al 1% mientras la CEOE defiende que, ante el dato negativo de la inflación, que cerró agosto con una tasa negativa del 0,8%, no se tendría que aprobar subidas.