AGENCIAS - MADRID
La ministra de Defensa, Carme Chacón, reconoció ayer lo que toda España sabía desde hace tiempo: que los soldados españoles desplegados en Afganistán "corren alto riego" y "entran en combate". Sin embargo, rechazó definir su misión como de guerra, insistiendo en que ésta es, desde que se creó por mandato de la ONU en 2001, una misión de mantenimiento de paz.
Ante la pregunta del PP en el Senado sobre si las tropas españolas se encuentran en "misión de guerra" en Afganistán, la titular de Defensa recordó que el mandato de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad de la OTAN se aprobó bajo el Gobierno de José María Aznar en diciembre de 2001 y su "naturaleza es exactamente la misma" en la actualidad.
Por ello, tras subrayar que la de Afganistán es una misión "tan dura, compleja y arriesgada", dijo que no iba a perder "un minuto en un debate terminológico" con el PP puesto que es de "sentido común" que las misiones de mantenimiento de paz definidas por la ONU se llevan a cabo "en lugares donde no la hay y donde hay conflicto". Así ha ocurrido, insistió, en todas y cada una de las misiones de este tipo en las que ha participado España en las últimas décadas.
No obstante, Chacón sí reconoció que los militares españoles corren alto riesgo" y "entran en combate" como ocurre con los soldados de los otros 41 países presentes en Afganistán. Las tropas españolas, añadió, tienen autorización para "responder con contundencia" en caso de ser atacadas y "lo hacen anteponiendo la seguridad de los civiles a su propia seguridad", subrayó.
Asimismo, la ministra de Defensa defendió el "magnífico trabajo" en "condiciones de riesgo" que llevan a cabo los soldados españoles, que dijo, "necesitan aliento de toda la sociedad española". Por ello, reclamó al PP que "deje de hacer preguntas completamente estériles" y apoye "con compromiso" la misión.
Por su parte, el senador del PP Ovidio Sánchez Díaz consideró que "no hay quien se crea" que la misión en Afganistán no sea una misión de guerra y para demostrarlo leyó un parte militar en el que se habla de un ataque de más de 60 insurgentes contra militares españoles, que sólo pudo concluir tras la intervención de la aviación aliada.
Según el senador popular, la situación en Afganistán "se está complicando día a día" y los talibán están "extendiéndose por todo el territorio". Así las cosas, reclamó que se reconozca "esa realidad" y que se proceda a "cambiar las reglas de enfrentamiento" con el fin de que las tropas españolas puedan "defenderse" si son atacadas.
Zapatero, no
El PSOE y CiU se aliaron en la Junta de Portavoces del Congreso para rechazar las peticiones presentadas por el PP e IU con el objetivo de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, explicara en el Pleno de la Cámara Baja su estrategia militar en Afganistán y el incremento de la tropas españolas en el país asiático.
Así lo anunció la portavoz popular, Soraya Sáenz de Santamaría, quien acusó a Zapatero de "hurtar" a la Cámara de un debate sobre la situación de seguridad de los soldados española y el coste de esta misión, pese a sabe que cuenta con el apoyo del PP en este asunto.
La dirigente popular explicó que, durante la Junta de Portavoces, los representantes de CiU argumentaron que no veían necesario que fuera Zapatero quien compareciera, pero que no tenían inconveniente en que la ministra de Defensa, Carme Chacón, informara sobre este tema en el pleno y no en la comisión del ramo.