EFE - MADRID
El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco desestimó la petición del fiscal de cerrar temporalmente los dos bares de Pamplona en los que sus encargadas y dueños se negaron a retirar las fotos de miembros de ETA que se exhibían en los locales, porque fueron retiradas días después.
No obstante, el juez mantiene la imputación por un delito de enaltecimiento del terrorismo –castigado con hasta dos años de cárcel– para la camarera y el propietario del bar ´Zurgai´, Izaskun Goñi y Daniel Burgos, y para la encargada del bar ´Ezpala´, Ainhoa Oroz, y su dueño Antonio Echalecuz.
Para Velasco, "la colocación de carteles con la fotografía de presos de ETA en un establecimiento público como es un bar, constituye indiciariamente un delito de enaltecimiento" porque su exhibición "no puede tener otro fin que el de recordar la acción por la que son encomiados".