AGENCIAS - MADRID
La crispación entre PP y PSOE, desencadenada a raíz del "caso Gürtel" y sus ya amplias derivaciones, subió ayer algunos enteros con la difusión de una foto burlesca del presidente valenciano, Francisco Camps, por el diputado socialista por Alicante Herick Campos.
El secretario general del grupo popular en el Congreso, José Luis Ayllón, exigió a la dirección del grupo socialista en la Cámara Baja que "tome medidas" y "reconvenga la actitud" de Campos. En declaraciones a Europa Press, Ayllón subrayó que el grupo socialista debería "llamar la atención" y "hacer recapacitar" a su diputado por realizar una crítica "tan soez", "desproporcionada" y "falta de contenido" contra el presidente de los valencianos.
La fotografía, en la que aparece Camps vistiendo un traje de "Jean Paul Gürtel" y adornado con unas esposas, va a acompañada de un texto en el que Campos da por hecho que el jefe del Ejecutivo valenciano se ha hecho "el fondo de armario con regalos procedentes de la trama corrupta".
El popular Ayllón consideró "una falta de respeto" las palabras vertidas por Campos contra "un presidente elegido democráticamente por una inmensa mayoría de los ciudadanos de la Comunidad Valenciana", al igual que la caricatura colgada en su página personal de internet burlándose de él. Es más, Ayllón recomienda al diputado valenciano que si quiere seguir "por ese camino", debería colgar en los próximos números de su ´blog´ "una caricatura del vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, entregando 10 millones de euros a su hija, o del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, con unos auriculares conectados a la sede del PP", en alusión a las escuchas ilegales denunciadas por los populares, que, de momento, no han decidido elevar ante un juez.
PP y PSOE también se enfrentaron ayer a propósito de las denuncias populares de escuchas ilegales a sus altos cargos. El ministro de Fomento, José Blanco, recomendó al presidente del PP, Mariano Rajoy, que "no trate de desviar sus problemas acusando sin pruebas a los demás". Rajoy salió el martes a la palestra, tras varios días de silencio para respaldar las acusaciones de espionaje lanzadas la pasada semana por su "número dos", María Dolores de Cospedal.
Blanco exigió a Rajoy que "no ponga en cuestionamiento el Estado de Derecho" cuando se trata de investigar actuaciones que afecten a su partido. Además, le acusó de "aplicar" el Estado de Derecho "según le conviene". Como colofón, le deseó que disfrute de sus vacaciones, a la vez que le pidió que "se relaje".
Rajoy no sólo respaldó el martes a Cospedal, sino que lanzó ataques al Gobierno por el trato recibido por los detenidos en el caso "Palma Arena".