AGENCIAS - LANZAROTE-MADRID
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, solicitó a los dirigentes del PP que tengan "sentido de la responsabilidad", en referencia a las acusaciones de la secretaria general popular, María Dolores de Cospedal, que acusó al Ejecutivo de espiar a dirigentes de su formación. La propia De Cospedal, Federico Trillo y Francisco Camps habrían sufrido esas supuestas escuchas "ilegales", dijeron ayer fuentes del PP. Ante ello Zapatero replicó que en España hay un "funcionamiento adecuado de las instituciones" y que ello garantiza el "Estado de Derecho".
Tras reunirse con dirigentes socialistas en Lanzarote, el presidente del Gobierno instó al PP a ser "responsables" en sus declaraciones. Más duro, el ministro de Fomento y vicesecretario del PSOE, José Blanco, exigió ayer a De Cospedal que deje la política si no prueba sus acusaciones.
Ambos hacían referencia así a las declaraciones de Cospedal en las que señalaba que hay líderes del PP que son escuchados sin autorización judicial y que España se ha convertido en un "Estado policial". Cospedal aseguró que el Gobierno ha utilizado "a la Fiscalía General, a la policía judicial, a los servicios del Ministerio del Interior y al Centro Nacional de Inteligencia" en contra del principal partido de la oposición.
En un tono contenido, el presidente del Gobierno se limitó a apuntar que hay "un funcionamiento adecuado de todas las instituciones" y que gracias a eso, se garantiza "el Estado de Derecho". Por eso, pidió en varias ocasiones a los dirigentes populares que tengan "sentido de la responsabilidad a la hora de hacer determinadas declaraciones y valoraciones". Los medios de comunicación aprovecharon para preguntarle si había hablado de este asunto con el líder del PP, Mariano Rajoy, a lo que Zapatero contestó que "está de vacaciones y lógicamente respeto su descanso".
"Aniquilar" al PP
Por su parte, el coordinador de Economía del PP, Cristobal Montoro, emplazó al Gobierno a que demuestre que "son falsas" las denuncias que ha hecho su partido sobre el espionaje a miembros de su partido. En su opinión, se está produciendo realmente un "deterioro grave" de la democracia porque el Ejecutivo "da instrucciones a las instituciones" y las "utiliza" para "acosar" y "aniquilar" al PP.
Así, criticó al Gobierno de no "vigilar" el funcionamiento del Estado de Derecho y recalcó que "está utilizando las instituciones para tratar de acosar al principal partido de la oposición". "A quien hay que pedir responsabilidad es al Gobierno", sentenció tras conocer las declaraciones de Rodríguez Zapatero. Cuando las resoluciones de la justicia son "contrarias a los intereses políticos y partidistas" de los socialistas, continuó, "reacciona empujando a las instituciones de Derecho" y "ocupando todos los espacios de poder", en vez de "trabajar para superar la crisis que está viviendo España".
Al ser preguntado por si el PP tiene pruebas que demuestren las escuchas ilegales, Montoro indicó que esas pruebas están "ya incluso presentadas" en una denuncia presentada el 24 de julio en los juzgados de Madrid.
Además,el PP pidió una nueva comparecencia del fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, en el Congreso de los Diputados para que en esta ocasión informe a la Cámara de las actuaciones iniciadas por su departamento contra miembros del PP y del PSOE de todas las administraciones, así como del resultado de las mismas.
El secretario general del Grupo Popular en la Cámara Baja, José Luis Ayllón, apeló a la necesidad de que Conde Pumpido explique "con tranquilidad" a partir de septiembre estas actuaciones y advirtió de que si así "no arroja la luz necesaria", el PP exigirá la comparecencia del ministro de Justicia, Francisco Caamaño, e incluso la del presidente del Gobierno.