EFE - PALMA DE MALLORCA
Eduardo Salvá, hermano de uno de los guardias civiles asesinados jueves en el atentado de Calviá, aseguró ayer ante las cerca de cinco mil personas concentradas en Palmanova: "Todos juntos somos muchísimo más fuertes".
El hermano del fallecido Diego Salvá pronunció estas palabras en la concentración de anoche en Palmanova, en la zona donde el jueves tuvo lugar el atentado de ETA. Dirigiéndose a los manifestantes, añadió: "Ayer me levanté con siete hermanos, pero hoy todos sois mis hermanos".
Interrumpido por los aplausos, Salvá agradeció la presencia a todas las personas presentes en el aparcamiento público de Palmanova, situado frente al cuartel de la Guardia Civil.
Más de 5.000 personas, según la Policía Local de Calviá, participaron en la concentración, convocada por el gobierno regional, el Consell de Mallorca y el ayuntamiento de la localidad con el lema "Todos juntos contra el terrorismo". Contó con la participación de los presidentes balear y vasco, Francesc Antich y Patxi López, y las primeras autoridades de las islas.
La concentración tuvo lugar en el aparcamiento ubicado frente al cuartel de la Guardia Civil de la calle Miquel de los Santos Oliver de Palmanova.
El alcalde de Calviá, Carlos Delgado, leyó un manifiesto consensuado entre todas las fuerzas políticas de Baleares en el que, entre otras cosas, se subraya que, entre todos, se logrará "erradicar la lacra que supone ETA para todos los españoles".
Los concentrados lanzaron consignas contra ETA y a favor de la democracia, la justicia y la Guardia Civil, y algunos de ellos portaban crespones negros.
Agentes de la Guardia Civil reiteraron en varias consignas durante la concentración que no tienen miedo a los terroristas y que el último atentado es un motivo más para luchar contra la banda, mientras que los policías locales de Calviá portaban crespones negros en señal de duelo.