EFE
Más de medio centenar de personas han sufrido heridas leves tras la explosión de un coche bomba cerca de la Casa Cuartel de la Guardia Civil de Burgos, donde la explosión ha dejado un gran cráter en el suelo y ha afectado a las catorce plantas del inmueble.
El atentado ha producido de madrugada, sobre las 04.00 horas, sin previo aviso, han explicado a EFE fuentes de la investigación, que tratan de confirmar si ETA es la autora, ya que la forma de actuar de la banda terrorista suele conllevar una llamada de alerta antes del estallido.
Tras la explosión, ocurrida en la parte trasera del cuartel, en concreto en la calle Jerez, se desplazaron al lugar del siniestro miembros del Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil, y la Policía Local, que acordonaron la zona hasta una distancia de unos doscientos metros.
Las asistencias sanitarias dispensaron atención a los 48 heridos en el lugar del suceso, en primer lugar, y posteriormente algunos de los lesionados fueron trasladados a la Residencia de Oficiales de la Guardia Civil y al polideportivo de la Policía Local, situado muy cerca de la Casa Cuartel, han explicado fuentes del Servicio de Emergencias 112.
También algunos fueron conducidos al Hospital General Yagüe, sobre todo afectados por contusiones y cortes leves, mientras el Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias también presta atención a las familias.
En concreto, de los 48 lesionados que ha causado la explosión veintisiete residen en la casa cuartel, de los cuales 13 son mujeres, 9 hombres y 5 niños, han informado a EFE fuentes de la Guardia Civil.
200 KILOS DE CARGA EXPLOSIVA
La furgoneta estaba cargada con al menos 200 kilos de explosivo, probablemente amonitol, han informado a EFE fuentes de la investigación, que no descartan que la cantidad pueda ser aún mayor.
Las mismas fuentes han explicado que ha sido un "auténtico milagro" que no se hayan producido víctimas mortales entre las familias de los guardias civiles que dormían en sus casas en el momento de la explosión del vehículo, una Mercedes Vito.
La explosión que ha dejado un enorme cráter de siete por dos metros ha dañado hasta siete plantas de las catorce con la que cuenta las dependencias del instituto armado, lo que da una idea de la potencia del artefacto.
A ello se une el hecho de que el lugar en el que los terroristas de ETA han estacionado la furgoneta es un aparcamiento abierto, "sin reflejos de onda", que puedan amplificar el efecto destructor de la explosión.
Por el momento se desconoce la composición exacta del material explosivo, aunque se baraja la posibilidad de que pueda tratarse de amonitol, un explosivo de efecto devastador utilizado por ETA en al menos cuatro ocasiones desde el año 2008.
El amonitol, de manejo extremadamente delicado y de alto poder destructivo, es una mezcla de amonal -nitrato amónico y polvo de aluminio- al que se le añade nitrometano, un aditivo utilizado como potenciador en los combustibles de aeromodelismo.
ETA comenzó a experimentar con este nuevo explosivo a finales de 2007, después del robo de 2.000 litros de nitrometano en Francia en en octubre de ese año.