EFE ? MADRID
La citación judicial al tesorero del PP Luis Bárcenas y las informaciones que vinculan a Rita Barberá con la trama de corrupción desataron ayer la caja de los truenos en las filas populares. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, aseguró que su partido interpondrá una denuncia para saber quién ha filtrado las grabaciones telefónicas en las que los presuntos cabecillas de la trama Gürtel aseguran haber hecho regalos a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Una acusación de que la propia regidora se defendió ayer argumentando que "todos los políticos reciben regalos" y los de Zapatero deben ser "más grandes y caros".
Barberá compareció en rueda de prensa para decir que los valencianos pueden estar seguros de que "tienen una alcaldesa íntegra" y reiteró que lo seguirá siendo "para orgullo" de su equipo, de su familia y de sus conciudadanos. Preguntada sobre si ha recibido regalos por parte de los cabecillas de la trama, Barberá afirmó: "Todos los políticos de este país, desde el primero al último, reciben regalos, y sospecho que los del presidente del Gobierno tienen que ser más grandes y más caros que los de la alcaldesa y los concejales".
Barberá afirmó que es "una convencida absoluta de la bondad de la democracia" y aseguró que la va a ejercer "para denunciar las actitudes totalitarias del partido que gobierna" en el país. "No me van a callar", afirmó, anunciando que emprenderá acciones judiciales para pedir explicaciones por dichas informaciones. Por su parte, De Cospedal criticó las filtraciones "planificadas" que se están produciendo para "hacer daño" al PP, anunció que presentarán una denuncia para aclarar su origen y pidió rapidez a la Justicia por la citación de Bárcenas.
Paralelamente, el grupo popular formalizó ayer en el Congreso una petición para que los ministros del Interior y de Justicia, Pérez Rubalcaba, y Francisco Caamaño, comparezcan juntos en la Cámara Baja para rendir cuentas por las filtraciones de las informaciones relacionadas con el caso Gürtel que han sido publicadas en las últimas semanas. Las acusaciones de los populares fueron criticadas por la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, que les emplazó a dejar de convertir "su propio descrédito" en el de las "instituciones democráticas". Por su parte Rodríguez Zapatero instó a la Ejecutiva de su partido a no entrar en el juego del PP y centrarse en su agenda política.
Al margen de los enfrentamientos políticos, los sindicatos policiales exigieron a Interior y a la Fiscalía que investiguen dichas filtraciones porque dañan la imagen del cuerpo.